Economía

Cinco claves sobre la demanda de vivienda en la periferia

Cinco claves sobre la demanda de vivienda en la periferia

Jardines, terrazas y balcones se han vuelto un imprescindible, mientras que la extensión del teletrabajo nos empuja a necesitar más habitaciones

El confinamiento que nos ha obligado a pasar el shock pandémico nos ha hecho reflexionar sobre nuestros hogares. Esta nueva sensibilidad respecto a la casa que habitamos ha influido en los hábitos de búsqueda inmobiliarios. Entre los criterios más solicitados están la existencia de un espacio al aire libre y de más metros cuadrados en el interior. Jardines, terrazas y balcones se han vuelto un imprescindible, mientras que la extensión del teletrabajo nos empuja a necesitar más habitaciones. La periferia se impone por una cuestión de calidad-precio, y en pisos.com tenemos las claves de su auge:

1. Tiempo para buscar. Tras un periodo de parálisis impuesto por las autoridades, el mercado de la vivienda ha resurgido con fuerza. Buena parte de la demanda ha aprovechado el encierro para seleccionar oferta de un modo mucho más cuidadoso, deteniéndose en aspectos que antes se pasaban por alto. Ese análisis ha servido para que muchos se hayan percatado de que las grandes urbes no responden a sus necesidades y que fuera de los núcleos céntricos hay buenas oportunidades.

2. Teletrabajo como norma. El Covid-19 llevó a muchas empresas a destinar recursos para que sus trabajadores pudieran continuar con su actividad diaria desde sus casas. La productividad del trabajo en remoto ha quedado demostrada, por eso las compañías permitirán que esta modalidad coexista con la versión presencial. Al evitar desplazamientos diarios entre oficina y vivienda, la periferia vuelve a situarse como una alternativa más que viable para los compradores.

3. Precio competitivo. A medida que nos alejamos de los distritos más dinámicos de una gran capital, la oferta inmobiliaria va cambiando. La relación precio-superficie en el centro no compensa frente a lo obtenido varias estaciones de metro más allá, y no digamos si se apuesta por algún municipio cercano. Vivir en un pequeño apartamento interior puede costar lo mismo que hacerlo en un unifamiliar con jardín. Ahora que la ubicación no dicta las normas, huir de las zonas más congestionadas será tendencia.

4. Perfil de cliente. La búsqueda de una mayor calidad de vida en la periferia es común entre las familias con niños que exigen un entorno más tranquilo y con mayores servicios. También es el objetivo de muchos jubilados que venden su casa en el centro para cambiar el asfalto por la naturaleza. Igualmente, cada vez son más los jóvenes emprendedores que apuestan por la vida rural para darle alas a su aventura empresarial y, al mismo tiempo, ser coherentes con su compromiso con el medio ambiente.

5. Invertir en infraestructuras. Aunque aún no está claro que el desplazamiento geográfico de la demanda vaya a ser un movimiento a largo plazo, lo cierto es que el patrón residencial español ya estaba necesitando que la presión sobre grandes urbes se fuera aliviando. La mentalidad del comprador estaba cambiando de forma tímida, pero la pandemia ha acelerado este proceso de cambio. Es fundamental que el desarrollo de las redes de transporte público y privado acompañen a este éxodo urbano.