Economía

Casi 2.000 personas han suscrito ya el ERE del Santander

Casi 2.000 personas han suscrito ya el ERE del Santander

Esta cifra supone el 62% de las bajas que se establecen en el acuerdo

El Expediente de Regulación de Empleo (ERE) alcanzado el pasado mes de junio por la dirección de Banco Santander y los sindicatos ha supuesto hasta el momento la salida de 1.018 trabajadores, a los que se suman los 969 que han firmado su marcha de la entidad para fechas posteriores, según datos facilitados por el sindicato CC.OO. Con ello, ya son casi 2.000 personas las que han suscrito el acuerdo, una cifra que representa el 61,6% de las 3.223 bajas contempladas.

CC.OO. aseguró el martes que el número total de adscripciones debería ser suficiente para cubrir la cifra pendiente dentro de la fase voluntaria, que finaliza el 15 de noviembre en la red comercial y en enero de 2020 para el resto de servicios centrales. Fuentes sindicales indicaron también que está prácticamente cerrado el calendario de clausuras de las 1.150 oficinas planteado y que se completará, salvo alguna excepción, el próximo 22 de noviembre.

Eliminar duplicidades

El banco presidido por Ana Botín realizó este ajuste con el objetivo de suprimir las duplicidades en la red generadas tras la adquisición del Popular, así como para abordar los retos de la transformación digital en un entorno de gran dificultad para los márgenes del negocio bancario.

Este ERE se une al que el grupo cántabro hizo a principios de 2018 solo en servicios centrales. Desde CC.OO. explican, eso sí, que este último es «totalmente distinto» a los anteriores, tanto por su envergadura como por su ejecución.

Desde el sindicato insisten en que «hay que dar respuesta a todas las personas que han solicitado voluntariamente adscribirse» antes de llamar a otras que no lo han solicitado, lo que deterioraría aún más «un clima ya de por sí tensionado por un proceso tan largo y complejo».

Santander cerró el primer semestre de 2019 con un beneficio de 3.231 millones de euros, un 13,9% menos interanual, un resultado que se vio condicionado por una serie de cargos extraordinarios, como el impacto del ERE, que ascendió a 600 millones.