Economía

Alfonso Cortina: Adiós a un empresario, un jefe y un amigo

Alfonso Cortina: Adiós a un empresario, un jefe y un amigo

La vida da golpes que te dejan marcas en el alma y hoy he quedado marcado por la pérdida de un amigo, Alfonso Cortina. Tuve la fortuna de colaborar estrechamente con él durante todo su mandato en Repsol, y fui cómplice en sus muchos aciertos, y en sus menos errores.

Alfonso fue un hombre que, como en la parábola,fue dotado de muchos talentos: inteligencia, sólidos valores familiares, educación exquisita,y patrimonio holgado, pero todos los talentos que recibió los devolvió incrementados, mejorando económica y humanamente todo aquello que recibió o gestionó.

Soy testigo privilegiado de sus virtudes durante su larga etapa en Repsol. Recibió un magnífico legado de un gran presidente, Oscar Fanjul,y , en cuanto llegó, me dijo que quería que lo juzgasen por la diferencia entre lo que cogía ( valor de mercado de la empresa, cajas generadas y producción diaria de petróleo y gas), y lo que dejaba. La comparación está en las hemerotecas y es sobresaliente.

En su acertada gestión siempre vi al empresario visionario, capaz de abordar los proyectos más grandiosos y audaces, y prudente con un absoluto control de daños en caso de error.

También en su último juicio podrá decir: "Señor, recibí estos talentos, y esto talentos entregó", y estoy seguro de que el balance será positivo, pues no sólo ha centuplicado los talentos, sino que lo ha hecho siempre con un verdadero amor al prójimo, que para mí es una guía.

Hasta siempre Alfonso, que seamos dignos de tu herencia, y que te alumbre la luz perpetua