Economía

Ábalos resta importancia al conflicto laboral de Ryanair

Ábalos resta importancia al conflicto laboral de Ryanair

El ministro de Fomento considera que las huelgas no afectarán a la conectividad

Las huelgas provocadas por el cierre de las bases de Ryanair en Gran Canarias, Tenerife, Lanzarote y Gerona no están generando «problemas de conectividad» y «se limitan al ámbito laboral». Esta es la opinión que tiene el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, sobre las movilizaciones producidas en la aerolínea de bajo coste durante este verano. Una visión que contrasta con la mostrada este mismo miércoles por la ministra de Turismo, Reyes Maroto.

En concreto, Maroto se mostró, durante la asamblea general de la Organización Mundial del Turismo (OMT), muy preocupada por este conflicto y aseguró que el Gobierno pedirá «garantías» a la aerolínea de que su decisión de cerrar las bases no afectará a la conectividad de Canarias. «Tienen que presentar un plan de acción, no podemos dejar a las islas sin la conectividad como para que el turista y también el residente pueda viajar como lo está haciendo hasta ahora», explicó la titular de Turismo en declaraciones a la agencia Efe.

Solo un día más tarde, Ábalos ha matizado la versión del Gobierno, aunque sí ha afirmado que el Ejecutivo está realizando un «seguimiento continuo» de estas protestas y espera una «negociación calmada» que eviten los cierres. Así se ha pronunciado en la comisión de Fomento del Congreso de los Diputados, donde ha comparecido a petición propia para explicar la actuación del Gobierno en las huelgas en el transporte producidas este verano en aeropuertos y estaciones.

Y es que, además de las movilizaciones de los trabajadores de Ryanair, en las últimas semanas se han producido paros en Renfe, en el control de seguridad de El Prat y en el servicio de «handling» (control de tierra) de Iberia de varios aeropuertos. Ábalos ha defendido la gestión del Ejecutivo de todos ellos y la «antelación» con la que se han abordado estas protestas.

En el caso de las protestas convocadas en Renfe –tanto por CC.OO. como por CGT–, el titular de Fomento ha asegurado que estas movilizaciones han tenido un «escaso seguimiento» por el «esfuerzo del Gobierno por avanzar en los convenios colectivos». Según los datos del ministerio, el paro convocado por CCOO fue secundado por 260 trabajadores de 4.000, mientras que los de la CGT fueron seguidos por 100 efectivos sobre 5.000 empleados.

Y sobre las huelgas acontecidas en los aeropuertos españoles (por las protestas de los trabajadores de seguridad de Trablisa en El Prat y por las movilizaciones del personal de tierra de Iberia), el ministro de Fomento ha puesto de manifiesto que hasta el 30 de agosto estos conflictos únicamente habían generado 38 reclamaciones. Entre ellos, 3 estaban vinculados con la aerolínea y el resto de la compañía de seguridad.