Deportes

Zverev impone el servicio y logra su primera victoria ante Nadal

Zverev impone el servicio y logra su primera victoria ante Nadal

En la segunda ronda del Abierto de Australia de 2017, con 19 años, Alexander Zverev llevó a Rafael Nadal a los cinco sets. Aquel magnífico partido hizo pensar que no tardaría en producirse su irrupción en la élite del circuito. Pocos jugadores a edad tan temprana han mostrado semejante carácter en un torneo del Grand Slam ante el hoy número 1 del mundo y ganador de 19 majors. El alemán, que ya había plantado cara a su adversario un año antes en Indian Wells, volvería a acercarse al objetivo en la final del Masters 1000 de Roma de 2018, donde Nadal contó con el auxilio de la lluvia, que interrumpió el duelo en un momento complicado para él. Cinco derrotas en cinco partidos eran un mal indicio para Zverev, quien esta vez sí consiguió imponerse, por 6-2 y 6-4, en una hora y 24 minutos, en el partido de la fase de grupos de las ATP Finals. Su partido fue formidable, con el 87% de puntos ganados con su primer servicio y 11 puntos ganadores. Nadal jugará el miércoles, a las 15.00 horas en España, ante el ruso Daniil Medvedev, que perdió con Stefanos Tsitsipas en el partido que abrió el Grupo Andre Agassi

El defensor del título caminó con buen pulso desde el primer set, a partir de la eficacia con el saque. Nadal solventó pronto las dudas sobre su estado físico. Se le vio sacar con fluidez, pero en esa suerte es difícil que pueda competir con un especialista como Zverev. El alemán abrió brecha con el break en el quinto juego y fortaleció sus opciones al volver a romper en el séptimo.

Doble objetivo

Nadal busca en Londres su primer título en este torneo, donde fue finalista en 2010 y 2013. Otra empresa es coronar su quinta temporada como número 1 del mundo, para lo cual, si no quiere depender de lo que haga Novak Djokovic, precisa cuando menos llegar a la final. En su reaparición después de ganar el Abierto de Estados Unidos, se quedó en semifinales de Paris-Bercy, donde decidió no disputar las semifinales frente a Denis Shapovalov al sufrir una distensión en el recto abdominal derecho.

Algo acelerado en su juego, entrando en una disputa frontal que favoreció las opciones de su adversario, se vio en una desventaja peligrosa al ceder por tercera vez su saque en el juego inicial del segundo set. Campo abierto para Zverev, que se sobrepuso a dos dobles faltas y amplió su ventaja. Acostumbrado a percutir sobre el revés de sus rivales, sabedor de la vulnerabilidad del jugador de Hamburgo con su derecha, Nadal modificó su estrategia. Templado, firme, Zverev estuvo solvente desde el fondo, comprometiendo casi todos los turnos del zurdo, obligado a mucho por los embates que le tocaba soportar a la hora de restar. Superó con saque ganador una pelota de rotura en el quinto juego del segundo set, que le hubiera dejado 4-1 al resto, en el precipicio, pero era la noche del campeón, que no iba a titubear hasta lograr su objetivo, sin conceder una sola opción con su saque en todo el encuentro.