Deportes

Una victoria del Madrid de los otros

Una victoria del Madrid de los otros

No era sencillo reconocer a primera vista a un Real Madrid al que le faltaban Ramos, Casemiro y Benzema, los futbolistas que perfilan la identidad del equipo de Zidane en sus respectivas parcelas del campo. Había jugadores como Nacho y Lucas Vázquez, eternos suplentes que aparecen de vez en cuando. Había otros que llevan bastante más tiempo que partidos, como Hazard y Mariano. Y estaba Odegaard, que tiene un poco de los segundos y no quiere acabar siendo como los primeros.

Era un Madrid de incógnitas para el partido que requería más certezas de cuantos haya afrontado el club blanco en sus últimos otoños. No era en esta ocasión una de esas rarezas, a veces frivolidades, que se permite Zidane en sus alineaciones, sino un imperativo de las circunstancias. Un escenario que invitaba a la preocupación hasta que a los cinco minutos Odegaard hizo de Benzema y se inventó un pase hacia el central aventurero integrado en el área enemiga que encarnaba Nacho en ausencia de Ramos. Y Hazard, de nuevo asumiendo el rol del capitán, marcaba el penalti de la tranquilidad.

Estaba ahí la moraleja con la que el Madrid invirtió ayer el desenlace de la fábula que hace tiempo que le venía torturando. Seis de sus siete últimos partidos europeos sin Ramos en el campo se habían resuelto con derrota. El de anoche rompió la dinámica porque no fue un solo futbolista quien llenó el vacío del central de Camas, sino varios. Nacho en la parcela defensiva y en las aventuras ocasionales, Varane dando solidez a la estructura, Hazard desde el punto de penalti y Lucas Vázquez poniendo todo el corazón para dar continuidad a su eterna reivindicación.

Otro que esta sumergido en esa dinámica, aunque todavía goce de una entusiasta juventud, es Rodrygo. Pues bien, ayer el brasileño marcó gol... en el primer balón que tocó. Es un caso curioso el suyo, pues suma más goles en Champions (6) que en Liga (4). Y hasta que el Inter se cruzó en su camino -también marcó en el choque de Valdebebas- llevaba sin marcar un gol con el primer equipo desde el mes de diciembre, casi un año.

En definitiva, todo fueron buenas noticias para el conjunto de Zidane en su viaje a Lombardía. Claro que Arturo Vidal contribuyó gentilmente a que el Madrid aprobara con un notable alto su peliagudo examen de Milán. Antes del doble enfrentamiento el chileno había prometido pelear por ganar el Madrid desde su doble condición de futbolista del Inter y de ex del Barça. El reflejo ayer de ese deseo fue una doble tarjeta amarilla en diez segundos, por protestar de forma escandalosa por una acción que además estaba bien pitada. De juzgado de guardia.

Ahora al Inter se le pone muy complicado el pase a octavos mientras que el Madrid lo logrará si gana la semana que viene al Shakhtar. Sin Ramos, sin Benzema, con Casemiro sólo un rato y después de un inicio atroz en las dos primeras jornadas. El Madrid de los otros arreglando el entuerto del Madrid de los de siempre.