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Una ingeniera española en el planeta Hamilton

Una ingeniera española en el planeta Hamilton

La madrileña Marga Torres está al cargo de la parte electrónica del motor Mercedes

Los dos últimos transeúntes españoles en un podio de la Fórmula 1 no son pilotos. No es Fernando Alonso, pionero y cénit de este deporte en nuestro país, que ha pasado por todos los segmentos de una celebridad. Su última ubicación entre los tres primeros fue un segundo puesto en Hungría 2014 a bordo de un Ferrari. No es Carlos Sainz, sin podios en su quinto año ya por la F1. Los últimos pasajeros que accedieron al cajón de los elegidos son dos ingenieros. El madrileño Iñaki Rueda, jefe de estrategia de Ferrari que acompañó a Vettel en Australia 2018, y la novel Marga Torres, que se roció con champán junto a Lewis Hamilton esta temporada en el Gran Premio de Canadá.

Hamilton, que ayer no pudo arrebatar la pole a Max Verstappen en el circuito brasileño de Interlagos (18:10 h, Movistar +) y ya es campeón del mundo por sexta vez, cuenta con una colaboradora madrileña, licenciada en la Universidad Politécnica de la capital Marga Torres.

Hace un par de décadas ser español en la Fórmula 1 era una mezcla casi incompatible con la lógica. No solo se trataba de extraños habitantes en un mundo anglófilo, sino que se los miraba con cierto recelo por la falta de tradición de nuestro país en este mundo. Salvo alguna excepción como Xevi Pujolar, desde que Alonso abrió las puertas a aficionados, periodistas, empresas y patrocinadores, los ingenieros españoles proliferan en la F1.

Una de las últimas en llegar es Marga Torres, 33 años, ingeniera industrial especializada en mecánica que cursó sus estudios entre 2003 y 2010, y siempre sintió inclinación por las competiciones del motor.

Mientras estudiaba, compaginó los libros con incursiones como delegada en los campeonatos de tierra de rallys que organizaba la Federación Española de Automovilismo. Más tarde cursó un Erasmus en París, en la Escuela Superior de Técnicos Aeronáuticos y de Construcción de Automóviles. Desde allí navegó hacia su sueño. Fue contratada por Renault Sport como ingeniera de motor. Y en abril de 2011 dio el salto al corazón de los motores de la Fórmula 1, la fábrica de Viry Chatillon, donde Renault prepara los propulsores que alimentan a su propio equipo y a sus clientes (antes Red Bull, ahora McLaren).

Marga Torres trabaja desde 2014 en Brixword, unos kilómetros al norte del circuito inglés de Silverstone y de la factoría central de Mercedes, en Brackley. Los últimos dos años es la encargada de la parte electrónica del motor que pilota Hamilton.