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Un Real Madrid sin resaca: exhibición en Estambul

Un Real Madrid sin resaca: exhibición en Estambul

Dice la clasificación que todas las victorias valen lo mismo. Dicen los estados de ánimo que hay algunas que valen extra. La del Real Madrid en casa del Fenerbahce es de esas. Por rival y por escenario, pero también por autoridad, por las bajas, que eran muchas y de peso, y por quiénes salieron al rescate, es una de las más importantes de la temporada. Con un fantástico Jaycee Carroll a la cabeza, los de Pablo Laso pasaron por encima de una de las mejores plantillas de Europa. (65-94: Narración y estadísticas)

No es que el Fenerbahce llegara en racha, sino que en las últimas semanas venía mostrando la cara más realista de un equipo con mimbres de aspirante a rey de Europa. Con De Colo más integrado, Datome y Sloukas con mejor tono que a principios de curso, con Vesely ya recuperado, era más ogro que aquel que cayó en la primera jornada en el WiZink Center. Y sin embargo, fue éste el que cayó a plomo contra un Real Madrid donde todo funcionó como Pablo Laso habría pedido.

Como pidió, de hecho, pues el técnico vitoriano ya avisó en la previa que el Real Madrid no fichará para tapar la baja de Randolph, con una avería en el dedo que podría tenerlo casi dos meses parado. "Tiene que ser cosa de todos, no de que uno supla a otro", dijo Laso. Y así fue en la primera noche en que debía demostrarlo. Desde Carroll, que tras el bache que pasó en enero mantuvo el buen todo de la Copa (20 puntos) hasta Usman Garuba, titular y destacado a sus 17 años en una cancha de las que dan condecoraciones.

Como hizo a principios de curso, cuando tapó la ausencia de Thompkins, el manchego dejó detalles de esos que recuerdan que bajo ese físico privilegiado hay mucha encarnadura. Los evidentes, como dos taponazos a Kalinic, y los más sutiles. Como el juego con Edy Tavares, que masacró a un Fenerbahce demasiado frágil bajo el aro (16 puntos, 8 rebotes). El Real Madrid anotó 50 puntos en la pintura turca y se llevó casi la mitad (11) de los rebotes del aro rival (23).

Thompkins (14) y Mickey (12), dañinos también en la zona, arrimaron el hombro para llevar el peso de la anotación que faltará sin Randolph. Respondió Laprovittola, sumergido en ese sube-baja que está siendo su temporada (9 puntos, 7 asistencias) y brilló Campazzo, MVP de la Copa, sin necesidad de anotar una sola canasta (8 asistencias). En definitiva, una de esas victorias redondas que desmienten una clasificación: no todas valen lo mismo.