Deportes

Tyler Dorsey despluma al Real Madrid en Tel Aviv en otro duelo de infarto

Tyler Dorsey despluma al Real Madrid en Tel Aviv en otro duelo de infarto

Este Real Madrid sin lujos, golpeado por las bajas, sobrevive a base de competitividad. Y tantas veces sus batallas devienen en thrillers, en desenlaces en el abismo en los que no siempre puede salir triufante. En Tel Aviv, en un duelo tan parejo que entró igualado al último minuto, acabó perdiendo su tercer partido de los últimos cuatro en Euroliga. Esta vez la inspiración estaba en las filas del Maccabi: Tyler Dorsey firmó una obra de arte. [86-84: Narración y estadísticas]

Fue un tormento el alero, de principio a fin (acabó con 30 puntos). Porque si había resultado imparable toda la noche hebrea, finalmente sacó su genio a relucir en las acciones clave. Dos canastas en las que quizá Laprovittola puedo hacer mucho más en defensa. Incluso con todo eso, tuvo Carroll el último balón para hasta ganar de puro infarto. Pero no era el día y ni levantarse a lanzar pudo.

Tras un amanecer de puro vaivén, el choque había sido una riña permanente. Siempre uno de los dos tenía respuesta. Quizá al Madrid le faltó aliento al final, especialmente a Tavares, dominante hasta que tuvo aliento. Echó de menos, cómo no, a Llull y Rudy. Pero igual que sonrío en Múnich el viernes pasado en la prórroga, esta vez el detalle definitivo fue Dorsey (y alguna decisión discutible de los árbitros).

Igual da que se conozcan de toda la vida, que ningún duelo se haya repetido más en la historia de la Copa de Europa (era la vez 63...), el ardor de batalla no se abandona en estos dos clásicos, que salieron a La Mano de Elías (ahora Menora Mivtachim Arena) como si fuera la última vez. Un ritmo endemoniado y puntería de pistoleros de una película del Oeste. Especialmente el Real Madrid, con Abalde pleno de confianza, líder en ausencia de Llull y Rudy, esos competidores voraces de los que tanto aprende. Anotaron los blancos en el primer cuarto nada menos que 33 puntos, apenas dos errores en sus 15 disparos. Inaguantable, aunque después en un abrir y cerrar de ojos perdiera toda esa ventaja.

Las segundas unidades compensaron el anterior desequilibrio. Ahora el Madrid fallaba y perdía balones y cometía errores. Mal Alex Tyus en la vuelta a la que fue su casa. Encajó un parcial 16-2, con Dibartolomeo a los mandos, pívots pequeños, defensa agresiva y un ejecutor inspirado que ya avisaba como Dorsey para equilibrar la noche en Tel Aviv. Y porque Carroll retomó las pulsaciones de su equipo, tieso en un instante.

El tercer acto también transcurrió fugaz, como un meteorito en el que ahora el Madrid, con Causeur como hombre sorpresa en la segunda mitad -esa estrategia que siempre usa Pablo Laso-, daba respuesta a un Dorsey absolutamente en vena. Lo hacía con Abalde, Thompkins y Tavares, quizá el trío más sólido del Madrid en lo que va de temporada.

Pero en el abismo esta vez no tuvo paso firme el Madrid. Un pequeño bache en este ecuador del curso que le hace perder el pulso a la cabeza de la tabla en la Euroliga.