Deportes

Trey Thompkins está de vuelta

Trey Thompkins está de vuelta

El efecto Burgos, la amenaza de uno de los equipos más interesantes de la ACB, quedó diluido en el Palacio. No hubo ni asomo de batalla (apenas una reacción de orgullo en el último acto, liderada por McFadden), desequilibrado todo desde tan pronto que el Real Madrid sólo tuvo que mantener su enorme ventaja. Y con colchón, el talento fluye con más facilidad. Como la clase de Trey Thompkins, de vuelta definitivamente. [104-93: Narración y estadística]

Nada como la confianza para que los guerreros no abandonen la fe ni en los momentos más bajos de rendimiento. Es otra las virtudes de Pablo Laso, esos intangibles que ganan títulos y marcan épocas. La paciencia y el sentido común por encima de casi todo. El partido contra el Burgos, una paliza de principio a fin, lo puso de manifiesto con tres claros ejemplos.

Por orden de acontecimientos, la titularidad del canterano Mario Nakic, una promesa con escasas opciones de tener minutos en la potente rotación exterior blanca. Ante el cuarto clasificado de la ACB, sin duda el equipo revelación junto al Joventut, su técnico premió los esfuerzos que nadie ve de un jugador sin la presencia física ni la personalidad todavía de Usman Garuba, con quien comparte generación, que también estuvo en cancha después compartiendo pintura con su mentor. Porque Felipe Reyes volvió a jugar casi dos meses después, recuperado ya de su lesión en el labrum, aunque se tuvo que marchar con un pinchazo en el muslo, en su particular calvario.

El otro nombre propio fue el de Thompkins, protagonista absoluto de la noche del Palacio (aunque el que condicionó el duelo, como tantas otras veces, fue Tavares). Ya dejó pinceladas de su redención el pasado jueves contra el Valencia en Euroliga. Para el Burgos fue un tormento, demostrando que ya superó aquella dejadez física -los kilos de más...- y seguramente también de actitud que trajo de vuelta de las vacaciones y que hizo que el Madrid lo dejara sin ficha. El talento ofensivo del ala-pívot, hombre puntualmente clave de la era Laso: 27 puntos y siete rebotes, además de uno asombroso desde su propio campo que no valió por bien poco.

También Laprovittola parece que poco a poco va subiéndose al carro de la exigencia del Real Madrid. El último MVP de la Liga Endesa no terminó de encontrar su ritmo en la rotación blanca, en contraste con el dominio y la fluidez que otorga su compatriota Campazzo. Y, sin embargo, se antoja fundamental, más con Llull de baja. También contra el Valencia tuvo al fin minutos dulces y ayer, en el festival ante el Burgos, martilleó con la segunda unidad a los de Joan Peñarroya, especialmente en el segundo cuarto.

El partido se rompió en el mismo amanecer. Un 18-2 de salida, con Tavares oscureciendo todo y el San Pablo fallando y perdiendo balones, que marcó los restos. Pese a los intentos de Fitipaldo y Benite y sobre todo el final de McFadden (94-86 a falta de cuatro minutos), ya no se recuperó el equipo castellano, que venía firmando un curso excelente, con todas las opciones aún de jugar la próxima Copa.

El Madrid mantuvo el ritmo ofensivo del jueves, olvidada ya la sequía de Zaragoza. Otra noche de abundancia y acierto, por encima de los 100 como si nada. Las fiestas del WiZink. Sin Randolph, sin Llull y sin Jordan Mickey.