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Tiro, esgrima... el pentatlón moderno y el más difícil todavía: cinco deportes dentro de casa

Tiro, esgrima... el pentatlón moderno y el más difícil todavía: cinco deportes dentro de casa

De repente, el viernes 13 de marzo, Aleix Heredia apareció en casa de sus padres en Santa Coloma de Cervelló, al lado de Barcelona, con una espada, una chaqueta y una careta de esgrima, una pistola laser, una diana, una bicicleta estática que acababa de comprar en Wallapop, varias mancuernas, una tabla para hacer abdominales y hasta una cinta de correr de alta gama que le habían prestado su sponsor, Reebok, con instalaciones cercanas. Muy pocos deportistas lo tenían peor que él para seguir practicando su deporte durante la cuarentena. Muy pocos lo tienen ahora mejor para mantenerse en forma.

Heredia necesita presentación: es el mejor español en pentatlón moderno. Y el pentatlón moderno necesita presentación: es un deporte símbolo de los Juegos Olímpicos, que combina esgrima (en combates a tocada única), natación (200 metros libre), hípica (concurso con 15 saltos) y, en la prueba final, atletismo (3.200 metros divididos en cuatro 800) y tiro olímpico.

La previsión de Heredia, que decidió volverse a casa 24 horas antes de que cerraran su hogar desde hace años, el CAR de Sant Cugat, le permite ahora entrenar "tres disciplinas al día". Tiene dos ventajas, eso sí, que explica él mismo: "Tengo la suerte de que mis padres viven en una casa grande, con patio, y además está conmigo mi hermana pequeña, Laura, que también es pentatleta, muy buena [es subcampeona del mundo junior y campeona de España absoluta] y podemos entrenar juntos". En cualquier día normal de confinamiento, por la mañana hace trabajo de carrera en la cinta y una sesión de tiro y, por la tarde, técnica de esgrima. "Yo soy un afortunado, puedo mantener el trabajo de todos estos años. No puedo entrenar la natación y la hípica, pero en esta situación eso es lo de menos", comenta Heredia, consciente de la situación por su profesión: es médico.

Hasta hace 15 días, combinaba su vida deportiva con dos empleos en la sanidad privada, uno de medicina general en el Centre Mèdic La Garriga y otro de su especialidad, la medicina estética, en la Clínica Dra. Escoda de Barcelona. Ahora, con ambos centros cerrados, se prepara para ayudar si es necesario en el Hospital Vall d'Hebron, donde realizó las prácticas de la carrera. "No te negaré que da respeto. Mis compañeros que están trabajando allí me explican la situación en Urgencias, la falta de material, cómo deben reutilizar mascarillas varios días... El riesgo de contraer el virus es alto y, en esa situación, puedes convertirte en portador y hacer más mal que bien", acepta Heredia, que al mismo tiempo respira aliviado por el aplazamiento de los Juegos.

Antes de que el coronavirus rompiera en pedazos todos los calendarios, Heredia estaba a punto de conseguir el billete para Tokio y de convertirse en el primer pentatleta español en unos Juegos desde Pekín 2008. Era séptimo en el ranking que otorga entre ocho y 12 plazas y le quedaban por delante pruebas de Copa del Mundo en Sofía, Budapest y Seúl. Ahora deberá esperar al año próximo para certificar su clasificación. "Era una situación extraña, a mí me encanta competir, pero lo más importante era priorizar la salud de todo el mundo", comenta quien acabó en el pentatlón moderno "por un engaño".

Heredia, en realidad, como tantos, iba a para futbolista. Empezó en el Marianao de Sant Boi, le llamaron del Espanyol y con un año tuvo suficiente. "Teníamos 10 o 11 años y ya había padres insultándose en cada partido, no me gustaba", recuerda y, entonces, empezó a probar las muchas disciplinas que le ofrecía su colegio, la Escola Llor, que ya formó a los hermanos Gasol. Allí pronto vieron que ganaba todos los croses escolares a los que se presentaba y que tenía cuerpo para la otra gran sección del colegio: por muy extraño que parezca, sí, junto al baloncesto, en el patio de esta escuela de Sant Boi se practica el pentatlón moderno. Se empieza por unir atletismo y natación, luego introducen el tiro y al final, la esgrima.

"El pentatlón es un deporte un poco desconocido, pero muy entretenido. Cada día preparas una disciplina que es muy distinta al resto. Por la mañana estás montando a caballo y luego haciendo esgrima. No te da tiempo a aburrirte. Que me lo digan estos días", resume Heredia antes de regresar al gimnasio en casa de sus padres donde, con su hermana como sparring, seguirá pasando la cuarentena.