Deportes

Sorpresa en el Palau: Primera derrota local del Barcelona en la ACB

Sorpresa en el Palau: Primera derrota local del Barcelona en la ACB

Juego coral contra figuras. Esa fue la clave del contundente triunfo de Unicaja en el Palau Blaugrana. Pero lo que más le molestó a Svetislav Pesic fue el pobre rendimiento de los suyos en tareas defensivas. "La defensa es básica", lamentó el técnico azulgrana nada más acabar el partido. No en vano, acababan de encajar 105 puntos, un tanteo que convertía en inútiles los 95 puntos conseguidos por los locales. Un resultado que, además, obliga al Barcelona a bajar un escalón más respecto al Real Madrid, que afianza ya es líder en solitario de la ACB. [Narración y estadísticas: 95-105]

El Barcelona pagó esta vez las rotaciones impuestas por Pesic, que no echó a volar a Mirotic hasta que acababa el primer cuarto y al que ofreció la responsabilidad de la remontada en el ocaso cuando aquello quizá ya no tenía remedio. El montenegrino, que acabó sumando 23 minutos, se quedó esta vez en 17 puntos, gracias en buena parte a su 10/10 de ellos anotados desde el tiro libre. Sólo encontró el ala-pívot esta vez ayuda en Tomic (20 puntos), ante los constantes errores de quienes debían percutir desde el perímetro.

Carlos Suárez fue uno de los jugadores que se destacaron en la sinfonía de juego del Unicaja en el Palau, con Adams, su máximo anotador (19 puntos), como solista en los momentos en que más lo necesitaron los suyos. Su mejor índice de acierto en los tiros de tres puntos (14 de 31, cuatro de ellos obra de Waczynski) en comparación con los pobres guarismos de los barcelonistas (6 de 30) explica también muy a las claras cómo se fraguó la primera derrota de los de Pesic en casa en la ACB, la segunda de la temporada tras el correctivo que le impuso también el CSKA en la Euroliga.

Errores encadenados

Lanzado Unicaja a partir del tercer cuarto y feliz por poder contar con un jugador que está cambiando su buenaventura, el ex estudiantil Brizuela (15 puntos), el Barcelona encadenó demasiados errores en el tiro cuando creía que podía acercarse a su rival. Hanga, Delaney, Higgins o Kuric nunca encontraron la manera de afinar la puntería.

A Unicaja no le tembló en ningún momento el pulso en cuanto se vio claramente por delante en el marcador y se las arregló, una y otra vez, para condenar al fracaso los intentos de reacción de los barcelonistas.

Al ASVEL Villeurbanne, el próximo rival del Barça en la Euroliga, le tocará, a buen seguro, pagar los platos rotos del golpe sobre la mesa de un Unicaja que ya ha sido capaz de ganar en Valencia, en Vitoria y en Barcelona.