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Rodea a Puigdemont

Rodea a Puigdemont

Con la clasificación en el bolsillo, Carles Puigdemont se puso a pensar en el clásico. Minutos antes del partido en Milán, animó la convocatoria de Tsunami Democràtic para bloquear los accesos al Camp Nou con el mensaje: "Que se oiga en todo el mundo que la España represora intenta intimidar, silenciar y liquidar". Con el Camp Nou rodeado y el clásico suspendido, alguien más que Sergio Ramos va a necesitar otro tuit de Puigdemont para saber por dónde vamos a culpar a la España represora.

El mensaje recordaba al mítico, "así aprenderán estos romanos", que pronuncia el último soldado en morir del escuadrón de suicidio del Frente del Pueblo Judaico, en el final de La vida de Brian, tras clavarse en el pecho las espadas. O quizá con menos sentido. Al nivel de lo que debió sentir la prensa eslovaca cuando, en una rueda de prensa de Luis Aragonés al frente de la selección española, la interprete les tradujo: "Si tiene barba, San Antón, y si no, la Purísima Concepción".

Es cierto que a veces las frases no cuadran con la imagen que estás mandando al mundo. Le pasó precisamente al capitán del Real Madrid cuando colgó un collage con todas las cosas buenas que le habían pasado en 2015, e incluyó una foto de Mateo Messi. Por eso le puede pasar a Puigdemont también el día 18, porque las cosas a veces no salen como uno espera. El Barça salió en Milán con una defensa con Wagué, Junior, Todibo y Umtiti, y todos pensamos que pretendía pagar un adelanto de la cláusula de Lautaro con los 9,5 millones de la clasificación, más los 2,7 por la victoria que se llevaría el Inter. Y entonces llega Ansu Fati, como si el fútbol no fuera de gastar dinero.

Puigdemont también tiene que pensar el público al que se dirige. En su caso a millones de personas cuyo principal objetivo es ver un partido de fútbol, por lo que difícilmente se solidarizarán con la causa de su suspensión. El lunes viví algo parecido en el primer cumpleaños del cole de mi hijo. De repente te ves obligado a hablar con un montón de padres que no conoces de nada. En un momento dado acabé en un rincón con uno, que antes de decir su nombre me cantó un titular del periódico del día que le vino a la cabeza, como para romper el hielo. Probablemente íbamos camino de ser amigos para siempre, hasta que se le ocurrió apostillar: "Ya sabes que los periódicos solo dicen tonterías".