Deportes

Munir cierra en el descuento de Krasnodar la clasificación a octavos del Sevilla

Munir cierra en el descuento de Krasnodar la clasificación a octavos del Sevilla

Si el fútbol son resultados, el Sevilla hizo este martes su trabajo en Krasnodar, donde logró en el descuento una victoria que le garantiza la clasificación para octavos de final junto al Chelsea, con el que se jugará la primera plaza el miércoles que viene en Nervión: será para quien gane el encuentro. También le valía el empate, todo sea dicho, así que, números en la mano, logró el Sevilla incluso más de lo que necesitaba para cumplir su objetivo.

Si el fútbol son sensaciones, en cambio, el equipo de Julen Lopetegui regresa a casa como se había ido, lleno de dudas y con la constatación de que la velocidad de crucero alcanzada durante muchos tramos de la pasada temporada sigue sin estar a su alcance. El coraje y el esfuerzo los conserva y ese es un excelente suelo, pero le sigue faltando algo para ser el equipo que era. O alguien. En concreto alguien que responde al nombre de Éver y al apellido de Banega que, para desgracia hispalense, ya no va a volver.

Como el fútbol son tanto resultados como sensaciones, la conclusión es que el Sevilla cosechó en Krasnodar, frente a 10.000 aficionados rusos en las gradas, una victoria de pura fe, en un encuentro que se le complicó demasiado tras firmar una notable primera parte y que salvó cuando el duelo ya agonizaba. El conjunto ruso necesitaba ganar para mantener una mínima esperanza de clasificación y eso lo acabó aprovechando Munir para amarrar los tres puntos en el minuto 95.

A Lopetegui le tocó improvisar

Otra forma de analizar el partido consiste en ponderar que el Sevilla se presentó en el Cáucaso con muchas bajas (Navas, Suso, Bono, Acuña...) y que regresó con una más, la de Escudero, de nuevo lesionado en el codo izquierdo. Y con esos condicionantes, a Lopetegui le tocó improvisar, disponiendo un 5-3-2 que paliara su falta de laterales puros.

Aunque ese esquema, a decir verdad, le dio buenos resultados durante una primera parte en la que se adelantó enseguida, gracias a un golpeo a bote pronto de Rakitic, y en la que dominó durante el resto del tiempo. Fueron minutos de calidad y sobre todo de control, pues hasta el descanso apenas asomó el Krasnodar.

El problema es que después lo hizo con toda la potencia de la que disponía, arrugando al Sevilla y empatando el duelo en el minuto 56, gracias a un remate de Wanderson aprovechando un desajuste defensivo. Desde entonces hasta el final pudo pasar casi cualquier cosa, si bien el paso de los minutos fue beneficiando al Sevilla. Finalmente, Munir acabó marcando el gol de una victoria que le permite a los de Lopetegui despreocuparse de la Champions hasta febrero.