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Maddi Torre, la única jugadora que no secunda la huelga

Maddi Torre, la única jugadora que no secunda la huelga

La huelga del fútbol femenino tuvo un seguimiento unánime en su primer fin de semana, con una excepción: Maddi Torre. La jugadora de la Real Sociedad se presentó en Zubieta para disputar el partido que esta jornada debía enfrentar a su equipo con el Barcelona a las 12.00 horas, tal y como recoge el acta de la colegiada Verónica Sánchez González.

El cuarteto arbitral salió a reconocer el césped a las 11.30 de la mañana y una hora después, Sánchez González dio por suspendido el partido por incomparecencia de ambos equipos, a excepción de la defensa donostiarra, que en los últimos días se había manifestado en contra de la huelga.

"Soy la primera que quiere un convenio colectivo, es lo mejor para todas y lo quiero ya. Pero la única realidad es que a día de hoy estamos en huelga, no tenemos convenio y las únicas perjudicadas somos las jugadoras", aseguró en una entrevista en la Cadena Ser, en la que afirmó que no secundaría el paro.

"No es el momento de hacer una huelga. Ya lo compartí con mis compañeras y les pedí respeto porque no es fácil estar en la minoría", afirmó en la citada emisora.

Las reivindicaciones

Las futbolistas de la Primera Iberdrola convocaron una huelga indefinida ante el estado de paralización de las negociaciones entre los clubes y los sindicatos por el primer convenio colectivo del fútbol femenino español. Las jugadoras rebajaron sus pretensiones salariales hasta los 16.000 euros brutos anuales, pero exigen una jornada mínima de 6 horas diarias. Fijaron en un 75 por ciento el mínimo de la parcialidad, un aspecto clave en la cotización para las futuras pensiones.

La Asociación de Clubes de Fútbol Femenino, por su parte, subió su oferta desde los 13.000 a los 16.000 euros brutos anuales, pero pidió limitar los contratos a tiempo parcial para que no tuvieran una ocupación inferior al 50 por ciento de la jornada normal de trabajo. Esto es, cuatro horas al día -20 por semana-, lo que dejaría el salario en 8.000 euros brutos al año para ese tipo de contratos.