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Los motivos que anticipan que Marc Márquez superará a Valentino Rossi

Los motivos que anticipan que Marc Márquez superará a Valentino Rossi

En cinco años todo puede cambiar.

En 2013, durante la celebración del primer título de Marc Márquez en MotoGP, Valentino Rossi elevó su brindis: «Para mí Marc es como yo, pero actualizado; el último modelo. Tiene todo lo necesario para ser el más grande de todos los tiempos. Por supuesto puede ser mejor que yo, con más Mundiales, porque tiene talento, coraje y es muy joven».

La semana pasada, antes del festejo del quinto Mundial del español, en cambio, Il Doctore aguó el vino: «Puede batir mis récords, pero no me preocupa. Yo sólo debo considerar mi propia carrera y ésta ha sido genial. He ganado mucho y todavía puedo ganar más. Lo que más lamento es haber perdido el título de MotoGP en 2006 por el error que cometí en Cheste».

En cinco años todo cambia.

La percepción es muy distinta, antes eran amigos, hoy todo lo contrario, pero la realidad es la misma: Márquez va camino de superar el palmarés de Rossi y cada temporada está más cerca. Ya sólo le quedan dos pasos. «Agostini, Nieto y Rossi son los tres más grandes de la historia, los que tienen más títulos», enumeró este domingo el español, cerca de poder incluirse en la lista. A los 25 años y siete meses, el líder de Honda amenaza los siete títulos de MotoGP de su antiguo ídolo y cuenta con varias ventajas sobre él. El italiano fue pentacampeón un año más tarde, a los 26 y siete meses, pero ese dato no es el que determina. Son más relevantes factores como la ausencia de nuevos rivales, los escasos cambios de reglamento y, sobre todo, la estabilidad en su entorno que ha conseguido Márquez.

Con su renovación en Honda hasta 2020 y junto a sus mecánicos de siempre, el español se ha asegurado un futuro en el que el éxito dependerá sólo de él. Si mantiene el nivel, alcanzar los siete Mundiales es muy posible. Una certeza que, en su momento, infravaloró Rossi.

El riesgo que condenó a Rossi

En 2011, a los 32 años, cuando ya acariciaba los ocho títulos de 500cc de Giacomo Agostini, el récord absoluto, el carismático piloto lo apostó todo a un reto casi imposible: vencer con Ducati. Y fracasó. En dos años no celebró ninguna victoria y al regresar a Yamaha tardó en reponerse. Necesitó romper con su jefe de mecánicos, Jeremy Burgess, crear un nuevo método de entrenamiento en su Ranch y echarle muchas horas para volver a aspirar al título. Cuando lo hizo, en 2015, ya tenía 36 años y estaba lejos de ser el más veloz.

Ya habían aparecido, en este orden, Casey Stoner, Jorge Lorenzo y, sobre todo, el propio Márquez. Una explosión de talento que ahora no debe afrontar el español. Todo lo contrario. Mientras el único joven al nivel, Maverick Viñales, se pierde entre la crisis de Yamaha, las otras promesas de MotoGP (Álex Rins o Jack Miller) no tienen armas para inquietar y en Moto2 no asoma ningún campeón temible. Se puede determinar que, si Andrea Dovizioso no regresa a su excepcional regularidad de 2017, el máximo rival de Márquez el año próximo será su compañero de equipo: Jorge Lorenzo.

Y que a ambos no les molestará la organización del Mundial. Después de años de muchos cambios en el reglamento (la centralita única, los neumáticos Michelin...), Honda ha conseguido ser competitiva en todos los circuitos y la empresa que dirige el campeonato, Dorna, no afectará a esa virtud. Tal y como ya anunció, no se esperan nuevas revoluciones. En los próximos años MotoGP seguirá como es. En los próximos años Márquez seguirá en la senda de Rossi.