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Las razones por las que la mejor Euroliga de la historia decidió no continuar

Las razones por las que la mejor Euroliga de la historia decidió no continuar

Estaba siendo, sin duda, la mejor temporada en años. Por igualdad, por pujanza, por estrellas. Del dominio sin igual de Shane Larkin al impacto de vuelta de la NBA de Nikola Mirotic. De la consistencia del Real Madrid de Campazzo a los vaivenes del Fenerbahçe de Obradovic de los que nadie se fiaba. Todas esas promesa quedarán en un eterno limbo, juegos de imaginación (¿Un Madrid-Barça en semis? ¿Efes campeón en Colonia?...), pues la temporada 2019/2020 se rindió el lunes, cancelada por Jordi Bertomeu ante las imposibles trabas a esquivar a causa del coronavirus, "razones fuera de nuestro control".

El anunció se produjo por la mañana, sin que ni siquiera hiciera falta la votación de los 11 clubes con licencia A. Y las explicaciones del CEO de la competición llegaron por la tarde, con un «ha sido imposible» como resumen de su comparecencia telemática.

De lo sanitario a lo económico y de las leyes internacionales al siempre imposible calendario. Las razones por las que la Euroliga no ha querido seguir explorando sus posibilidades de reanudación son numerosas. Bertomeu habló de una «triste» decisión, la "más difícil en 20 años de historia". Más lo será si, como parece, sus 'rivales' sí que consiguen volver: tanto la NBA como la Liga Endesa parecen tener bien atados su planes de retorno.

Lo ocurrido en la asamblea del lunes no sorprendió demasiado. Ya los jugadores habían mostrado sus pocas ganas de intentarlo en público y en privado, con la reunión que la ELPA mantuvo con la Euroliga el sábado -«es una decisión dura pero correcta», se felicitó después su presidente, Luigi Datome-, donde le trasladó su preocupación por los riesgos de lesiones y por la falta de igualdad a la hora de volver a la acción de muchas plantillas. Instaba el sindicato de jugadores a la cancelación, consciente de las diferentes circunstancias de cada país con respecto a la pandemia, a los distintos grados de desescalada y también a las opciones de retorno y cuarentena de alguno de los jugadores que se han marchado a sus países.

Jugar en agosto

Pero también lo económico ha pesado. Los contratos, que se alargaban hasta el 31 de julio en caso de reanudación, suponían un problema no mencionado y los sobrecostes de la reanudación podrían condenar aún más a la mayoría de clubes, aliviados con el cierre, por primera vez en 62 años de historia, de la máxima competición continental.

«Jugar más allá de julio afecta a toda la siguiente temporada, pues los jugadores necesitan un mes y medio de vacaciones y otro mes y medio para ponerse a punto», respondía Bertomeu a pregunta de este periódico sobre la posibilidad de regresar en agosto, como tienen planeado la NBA y la Champions League de fútbol. Porque la intención de la Euroliga, que se prepara desde ya para el siguiente curso con los mismos 18 equipos, es arrancar el 1 de octubre. En ningún caso consideró un «cambio de formato», por lo que la reanudación, con seis jornadas restantes más los playoffs y la Final Four, era todavía más difícil.

Sin campeón, ni MVP, también sin Eurocup; «todos somos perdedores», como concluyó Bertomeu. Serán, por tanto, Real Madrid, Barcelona, Baskonia y Valencia los representantes españoles de nuevo. El Unicaja, por su parte, volverá a disputar la Eurocup, ya que los ocho equipos que se estaban clasificados para cuartos de final tienen su plaza asegurada.