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La soledad de Cristiano en la Juventus

La soledad de Cristiano en la Juventus

Igual que pasó la temporada pasada contra el Ajax, sus goles ante el Lyon no fueron suficientes para que su equipo pasara de ronda en la Champions

Diez años después, Cristiano Ronaldo volvió a decir adiós a la Champions en octavos. Su verdugo, como en 2010, fue el Olympique de Lyon. Y como aquel día, sus goles no pudieron evitar la eliminación. A pesar de que los franceses viajaron a Italia con la ventaja de un solo tanto, la Juventus fue incapaz de remontar el resultado de la ida, y por Cristiano no fue.

Al poco de comenzar el encuentro, Depay adelantó al Lyon desde los once metros, a lo que respondió el portugués con otro penalti antes del descanso. Antes había dispuesto de las tres ocasiones más claras del partido. A la hora de juego, Cristiano dio la vuelta al marcador con un golazo con la zurda que se coló por la escuadra; solo quedaba un gol. Pero esta vez, al contrario de lo que sucedió la temporada pasada contra el Atlético, ni hubo gol ni hubo remontada.

La sensación con el pitido final es que solo Cristiano compareció en Turín, y los números dicen lo mismo. Desde su fichaje por la Juventus, Cristiano ha jugado seis partidos en fase eliminatoria de la Champions y solo él ha sido capaz de ver puerta: 7 goles; ningún compañero que le ayude en esta labor. Un triplete suyo fue el culpable del adiós de los de Simeone en 2019 tras el 2-0 que habían logrado en el Metropolitano. En la siguiente ronda, Cristiano anotó en la ida y en la vuelta, pero fue el Ajax el que logró la clasificación para semifinales. Historia muy similar a la de este 2020.

Así las cosas, con esta eliminación, Cristiano suma dos años consecutivos sin tocar metal en Europa, algo normal para cualquier otro futbolista, pero no para él, insaciable por naturaleza que venía de ganar cuatro de las últimas cinco ediciones. En todas ellas, además, había sido el máximo goleador, lo que le ha servido para ser el anotador histórico de la competición con 130 goles. Un dato aún más extraordinario si tenemos en cuenta las asistencias (40), pues ha participado en 170 goles en 170 apariciones en la Champions.

Con 35 años, Cristiano es consciente de que no puede fallar a la hora de elegir un proyecto con el que volver a ganar una Champions y, quién sabe, otro Balón de Oro. Es por eso que mientras la prensa ya ha empezado a especular con su salida de Italia, Andrea Agnelli, presidente bianconero, se apresuró ayer a desmentirlo en declaraciones para 'Daily Mail': «Cristiano es un pilar para la Juventus y estoy convencido que se quedará». Desde Francia apuntan que el PSG le sigue la pista, aunque la postura de la Juventus y el hecho de que los parisinos deban respetar el fair play financiero parece hacer imposible la operación.

El matrimonio perfecto

Cuatro de cinco Champions, algo histórico. El Real Madrid agrandó su leyenda en Europa con Cristiano como estandarte sobre el campo. No se entienden esos títulos sin sus goles, y quizá por eso, roto el matrimonio en 2018, se acabó la magia. El club más laureado de la historia y el máximo anotador de la competición separaron sus caminos y el resultado es el que es.

Desde su salida de España, ni el Real Madrid ni Cristiano han conseguido pasar de cuartos de final. Juntos llegaron ocho años seguidos, mínimo, a semifinales; separados, entre los dos, llevan tres eliminaciones en octavos y una en cuartos. Ni el Real Madrid ha logrado encontrar una figura a la altura del portugués ni Cristiano unos compañeros que le acompañen de la manera en que lo hacían los blancos. Y la noche del viernes, a la misma hora pero a 1.170 kilómetros de distancia, ambos se despidieron a la vez de la competición que tantas alegrías les dio.

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