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La investigación encuentra sombras en la muerte de Maradona

La investigación encuentra sombras en la muerte de Maradona

Apenas 24 horas después de haber fallecido, la policía interrogaba ayer a varios miembros del entorno del jugador en busca de esclarecer las causas de su muerte

Gloria y caos en el adiós a Maradona

Maradona murió en la cama. Seguramente, mientras dormía, y fruto de un «edema agudo de pulmón y una insuficiencia cardíaca crónica». Hasta ahí, las certezas del adiós del mito, cuya marcha sigue envuelta en sombras. Eso es al menos lo que se desprende de la investigación que está llevando a cabo la policía argentina, que ayer mismo, mientras miles de personas velaban al «Diez» en la Casa Rosada, realizaron varios interrogatorios en busca de respuestas.

En el dormitorio donde apareció muerto Maradona seguían intactos los restos de la cena del día anterior, según confirmó ayer Télam, la agencia de noticias argentina. Junto a ellos, varios tipos de medicamentos distintos y ningún signo de violencia. Murió tranquilo, «el Diego», al que su sobrino -Johnny Herrera- vio por última vez con vida la noche anterior, sobre las 23.30 horas. En eso coinciden todos los testigos, que apuntan hacia una posible negligencia médica, pues nadie controló que estuviera bien desde esa hora y hasta que fue encontrado por los médicos que fueron a visitarlo el miércoles por la mañana.

Alrededor de doce horas sin control (aún se investiga la hora exacta de la muerte). Algo inexplicable para Matías Morla, abogado y asistente personal de Maradona, que denunció esa falta de profesionalidad del cuerpo médico que atendía al astro.

Fueron la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz los que se encontraron el cuerpo de Diego Armando sin vida alrededor de las 11.30. Ellos fueron dos de los testigos que ofrecieron su testimonio ayer a la fiscal Laura Capra y al fiscal general adjunto de San Isidro, Cosme Iribarren. Además de ellos, testificaron varias personas que convivían en la casa con el astro -la cocinera, Maximiliano Pomargo (asistente), el propio sobrino Herrera, y un empleado de seguridad, según publican varios medios argentinos-.

Todos ellos habrían coincidido en que el futbolista no había recibido visitas en toda la noche, algo inusual para un enfermo que había sido operado recientemente de la cabeza y que sufría diferentes dependencias. De hecho, se está analizando la sangre para ver si había restos de alcohol o de otras sustancias farmacológicas o tóxicas, apuntan fuentes judiciales a Télam.

El principal responsable médico del cuidado de Maradona, el doctor Leopoldo Luque, tendrá que declarar en las próximas horas y explicar cómo es posible que nadie supervisara la salud del futbolista en toda la noche. El enfermero que cuidaba de Diego en ese turno también está pendiente de declarar.

Morla también denunció la tardanza de la ambulancia y dejó entrever que Maradona aún se encontraba con vida cuando se solicitó la ayuda de los médicos y que la falta de premura podía haber influido en el desenlace final.

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