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La fortuna sonríe a un buen Atlético en Mestalla

La fortuna sonríe a un buen Atlético en Mestalla

Lo hizo todo el Atlético menos el gol. Se adueñó de la pelota, del ritmo del juego y de las ocasiones, pero se llevó la victoria de Mestalla con un tanto en propia puerta del rival. No pudo haber peor castigo para un Valencia muy esforzado en no descoserse. Y algunos momentos del partido ya fue bastante. No ha crecido lo suficiente el equipo de Javi Gracia como para mirar a los ojos a un rival que, aún sin gol, sigue pareciendo de otra Liga. [Narración y estadística]

Desde el arranque buscaron los rojiblancos un dominio que fue cómodo y absoluto, al menos hasta el borde del área, porque entonces se topó con la figura agigantada de Jaume Domenech. Sin Joao Félix en el once, Thomas Lemar salió del cascarón. El primer aviso lo lanzó ajustando la pelota al poste tras asociarse con Llorente, que ya había puesto a prueba al meta valencianista.

Buscó Koke, libre de cualquier presión, lanzar a su equipo, pero la idea de Simeone de aprovechar a Lodi como carrilero no funcionó. Le sobraron defensas. El Atlético no se desplegó lo suficiente para desajustar a un Valencia que, cuando Guedes se conectaba, era capaz de inquietar a destellos. Como la volea de Uro Racic que hizo volar a Oblak o un disparo lejano de Yunus.

Sin balón, los valencianistas respondían a golpe de corazón y de piernas. Tampoco el Atlético les exigía mucho más. Sin 9, el absoluto control colchonero no se reflejaba en el marcador y daba vida al rival, que a punto estuvo de aprovecharse de un mal despeje de cabeza de Lemar a un centro de Wass que enmendó Oblak. Se vengó el francés soltando un zurdazo que forzó a Jaume a lucirse, el meta que más para de la Liga.

Buscó el gol Giménez y se le fue alto. También Correa tuvo su oportunidad, pero se topó con el guardameta. Ocho claras ocasiones desperdiciadas obligaron a Simeone a replantearse las rotaciones tras el descanso.

¿No puede vivir el Atlético sin el talento de Joao Félix y la profundidad que le aporta Carrasco? Puede que no, porque solo con ellos se acercó más a la portería del Valencia. La primera a la vuelta del vestuario, otra vez la tuvo Lemar, escudado por Llorente, que la estrelló en el cuerpo de Wass. Sin acierto Correa, fue el momento de Vitolo y de buscar más pulmón con Kondogbia. El escenario no cambió demasiado. Casi imposible tener más posesión. Casi imposible mostrar menos punch en ataque. El trabajo sucio también se lo hizo el Valencia. Una escapada de Carrasco ante el doble lateral que inventó Gracia con Wass y Correia, se convirtió en un centro rasito a Vitolo que Lato no vio y, en el segundo palo, dio la victoria a los rojiblancos, que siguen amenazando el liderato de la Real Sociedad.