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Jugar sin público favorece al visitante: los datos que lo demuestran

Jugar sin público favorece al visitante: los datos que lo demuestran

Una de las máximas en cualquier deporte de equipo es que quien juega en su campo tiene ventaja sobre su oponente. No es un axioma, es una realidad más que demostrada empíricamente. Ahora bien, ¿por qué ocurre eso? Confluyen sin duda múltiples factores en este fenómeno y uno de ellos es la presencia de público en las gradas, siempre de manera muy mayoritaria aficionado al equipo local. La pandemia ha eliminado en casi todos los países esa variable de la ecuación, permitiendo que se pued

a estudiar por separado.Y la conclusión, al menos en el fútbol, es contundente: la brecha entre las victorias locales y visitantes se ha reducido a la mitad. O, dicho de otra manera,
antes los equipos que jugaban en su campo ganaban el 45% de los partidos y ahora lo hacen un 41%
, mientras que en los visitantes ese porcentaje ha aumentado del 29% al 33%, manteniéndose invariable el porcentaje de empates, un 26%.Una diferencia de 16 puntos porcentuales se ha convertido en una de ocho. En los 53 partidos disputados en esta Liga, la diferencia es aún más acusada: 20 triunfos locales (38%), 19 visitantes (36%) y 14 empates (26%). Estas son las conclusiones a las que ha llegado Carlos Cueva, profesor de la Universidad de Alicante y doctor en Economía por la Universidad de Cambridge. Ha recogido, con la ayuda de Ignacio Mas Candela,
datos de más 230.000 partidos de 28 países, 2.749 ellos jugados con restricciones totales o parciales de público
, y ha analizado tanto sus resultados como las faltas, amarillas y rojas sancionadas. Y en estos últimos apartados la conclusión es todavía más llamativa. Antes de la pandemia, los visitantes ganaban en faltas (3% más), amarillas (17%) y rojas (36%). Sin público en las gradas, esa diferencia se ha eliminado e incluso se ha invertido, siendo ahora los locales más castigados en las tres facetas, si bien la diferencia es tan pequeña que no es estadísticamente significativa.«Es cierto que la pandemia no sólo ha cambiado la presencia de público en las gradas, sino que también ha habido otras alteraciones, como los cinco cambios, las pausas, la acumulación de partidos... Así que también estudié por separado estos datos en los países en los que sí está entrando un porcentaje de público y en ellos el reparto de victorias se mantienen como antes de la pandemia. Y en materia arbitral, sólo contamos con los escasos datos de Francia, que es una muestra muy pequeña, pero también se observa que no existe la alteración que se da con los estadios vacíos», explica Cueva.

La presión ambiental a los árbitros

Los datos son los que son y no admiten debate alguno. Lo que es más interpretativo es lo que los causa. Es posible que la ausencia de hinchas haga perder potencial a los jugadores locales, por lo que pierden más partidos y se ven obligados a hacer más faltas.
Pero también que sean los árbitros los que, sin presión ambiental, sean más objetivos en sus juicios y hagan más accesibles las victorias visitantes
. El autor del estudio se decanta por la segunda hipótesis: «El árbitro, en cierta manera, recibe información sobre una jugada a partir de la reacción del público. Si hay una falta que el árbitro no ha visto del todo bien, pero el público estalla por su gravedad, es posible que lo tenga en cuenta inconscientemente a la hora de valorar la jugada».Para refrendar su tesis, Cueva se apoya en un interesante estudio en el que se solicitó a un grupo de árbitros que valoraran jugadas por televisión,
alterando en algunos visionados el volumen de la reacción de la grada
. «Se evidenció que esta manipulación afectaba significativamente en la valoración de las jugadas. Es un estudio muy esclarecedor, porque en él el público no tiene capacidad de intimidar, el juicio es a través de vídeo, pero les influye de igual manera», desarrolla.Antonio Jesús López Nieto, ex árbitro internacional con 15 años de experiencia en Primera, concede que en el fútbol hay muchas «jugadas grises» en las que «un ambiente externo fuerte puede hacer que te decantes por una decisión o por otra», pero achaca principalmente el cambio de tendencia a la «actitud de los equipos». «
Creo que como equipo visitante sales más intimidado cuando tienes a todo el público en contra
. Estás más tenso y por ello haces más faltas. Ahora los equipos salen a un terreno muy neutral y se pierde ese factor de presión. No es lo mismo salir a jugar en un Bernabéu lleno que a Valdebebas vacío, por ejemplo». Bien lo sabe el Cádiz.