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En-Nesyri, con otro hat-trick, espanta todas las dudas del Sevilla

En-Nesyri, con otro hat-trick, espanta todas las dudas del Sevilla

El Sevilla consiguió una cómoda victoria frente a uno de los conjuntos más incómodos de LaLiga. La paradoja la deshizo En-Nesyri, que con un hat-trick confirmó que vive tiempos dorados, que ha espantado las dudas de la afición; que quien lo quiera, tendrá que mirarse en los dos bolsillos, porque este delantero no está para saldos. [3-0: Narración y estadísticas]

El Cádiz, ora et labora, secó la imaginación del Sevilla en la primera media hora del encuentro. Apuntaba a partido largo, horizontal y chicloso. Lopetegui, que sabía que se enfrentaba a un equipo cómodo sin balón y hormigonado en defensa, metió a Óliver Torres entre líneas, buscando acelerar las jugadas, huir de la pachorra que Jordán y Rakitic aportan cuando concursan en paralelo. Menos efervescentes. Ocampos y Suso, desde las bandas, y en el centro del ataque, En-Nesyri, en el mejor momento de su carrera. Segundo triplete del año (el anterior fue contra la Real Sociedad) y ya es el líder de los goleadores (12).

Con Fali y Jonsson en la medular, los de Álvaro Cervera jugaban a lo que saben: el noble arte del 4-4-2. Arropados, generosos y abrazados a la brega de Negredo y la chispa de Lozano.

REMATE A PLACER

El discurso fluía para los cadistas, pero su portero dinamitó el invento. Ledesma regaló el primer gol a En-Nesyri. En el minuto 35, Suso tiró con fuerza, pero el meta ni blocó ni despejó. El balón se estrelló en el palo, y el nueve marroquí, atento, remató a placer. Apenas cuatro minutos después, Alcalá hizo falta a En-Nesyri en la mejilla izquierda del área que protegía. Suso la puso, tensa y directa, en la cabeza del punta marroquí, que dejó atrás a su marca y cabeceó pegado al poste. Salió tan bien que olía a jugada ensayada. El banquillo se alborotaba. No está acostumbrado el Sevilla a irse al vestuario tan relajado. Tras el refrigerio, Gudelj sustituyó a Fernando y Perea a Salvi. Los locales a contener, los visitantes a volver a meterse en el encuentro. Pero la reacción nunca se produjo. En el minuto 62, el joven lateral Marc Baró, que debutaba con el Cádiz en LaLiga, despejó calamitoso, y En-Nesyri, infatigable, crecido, saltó más que el central de amarillo y batió a Ledesma.

Con el 3 a 0, el orgullo guio al Cádiz hasta el área rival. Se sobrepuso Bono a un zapatazo de Baró. A los segundos, Negredo disparó cerca de la portería, pero el esférico salió alto por muy poco. Ya en el 72, tuvo el gol Lozano tras un plástico cabezazo en plancha, pero Bono, como los delfines, dormía con un ojo abierto, y se lanzó seguro a un lado, despejando el balón con firmeza. Se fue apagando, ceniciento, el entusiasmo. Munir y Aleix Vidal entraron para dar oxígeno al equipo. La victoria ya estaba amarrada, En-Nesyri saldría a hombros y el Sevilla dormiría en las mullidas plazas que dan entrada de Champions.