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El vacío que deja Campazzo en el Real Madrid: ¿quién le sustituye?

El vacío que deja Campazzo en el Real Madrid: ¿quién le sustituye?

"Fui muy feliz en este país. Pero ahora debo cumplir mi sueño. Llevo una vida esperando concretarlo. Gracias por tanto"

Así se despidió Facundo Campazzo del Real Madrid, un rato después de su último rato de magia, ante el Baxi Manresa. "Es un jugador que ha sido capaz de crecerse en los momentos malos. Siempre he sido muy exigente con él, he intentado que mejorara. Ha sido muy receptivo", ponía el colofón Pablo Laso, sin demasiados sentimentalismos de puertas afuera, exprimiendo a su estrella hasta la última ocasión. Todos echaron de menos, más que nunca, el público en las tribunas del Palacio.

¿Pero ahora qué?

Cuando el Facu llegó en 2014, el Real Madrid acababa de perder dos finales de Euroliga consecutivas y Laso a un suspiro había estado de salir del club tras la debacle en la final de la ACB ante el Barça. Por delante tenía a los dos Sergios, una pareja de bases de la que siempre reconoce que aprendió en cada entrenamiento: el Chacho y Llull. Y por detrás, aún lejos pero avisando, acudía un diablo rubio llamado Doncic junto al que no tardaría en compartir los mandos, como esos de la consola que lleva tatuados.

Campazzo se marcha seis años después a la NBA dejando huella, pero también tras de sí uno de los Rubicones más complicados de la era Laso, que cumple su décimo aniversario. Porque, pese a que pregonado fue su adiós, no movió ficha el club en el mercado, maniatado económica y hasta moralmente por la situación excepcional de crisis de la pandemia, por la que se recortaron sueldos hasta en una plantilla de fútbol que ni un fichaje realizó este verano. Y aunque permanezca atento a las oportunidades que pudieran surgir entre los descartes de la NBA, las intenciones que se deslizan apuestan por el conservadurismo. Al menos de momento.

El argentino se despidió con triunfo ante el Manresa en ACB -hasta el último día dando el callo-, dejando al Real Madrid líder invicto en la Liga Endesa (11-0), campeón de la Supercopa y quinto en Euroliga tras cinco triunfos consecutivos que levantaron al equipo de su mal amanecer. Fue MVP de los últimos cuatro títulos blancos -apenas le queda la espina de la Final Four, pues aunque levantó dos Euroligas, en ninguna pudo ser protagonista- y en la caja queda su botín, los seis millones de euros de su cláusula (renovó en 2019) que irá pagando a plazos (Denver sólo puede pagar directamente 725.000 dólares). Nada mal para una sección deficitaria.

También el Madrid se guarda sus derechos para un posible retorno a Europa si la apuesta del Facu, camino de los 30 años, no termina de cuajar. Firmó dos años en los Nuggets, donde encontrará mucha competencia y una franquicia aspirante al anillo. Pero si algo se pregunta el aficionado blanco es qué ocurrirá ahora, una sensación de orfandad que se acrecienta con la pujanza creciente del Barça de Jasikevicius.

Pablo Laso que, como buen base, siempre cuidó sobremanera la dirección de su equipo, se queda ahora con Nico Laprovittola y Carlos Alocén como directores. Hasta el momento, apenas han tenido protagonismo, a la sombra de Campazzo. El ex del Joventut, al que el Madrid impidió que fichara por el Panathinaikos este verano, suma 18 partidos oficiales, unos 270 minutos en pista, con una preocupante sensación de endeblez en el juego colectivo, sobre todo en los duelos de más exigencia de la Euroliga. El joven aragonés, 15 presencias y unos 160 minutos, entrando muy poco a poco en la rotación blanca en su primer año en el club. Menos presencia entre los dos que los más de 460 minutos del Facu.

A Laso le quedan algunas alternativas más. Habitual será ver a Llull a los mandos, algo que ya ocurrió en su carrera. Tras meses de problemas físicos, el balear parece recuperar la plenitud pasada con 33 recién cumplidos. Alberto Abalde, uno de los jugadores más en forma hoy por hoy, ya se ha desempeñado como director en más de una ocasión. El problema de ambos recursos es que el equipo perdería dos puntales en sus posiciones naturales, escolta y alero.

Los románticos recursos de cantera parecen utópicos hoy por hoy, aunque por ahí asomen dos perlas como Matteo Spagnolo y Juan Núñez, 17 y 16 años respectivamente. Habituales en los entrenamientos, todavía no han debutado con el primer equipo y se antojan aún demasiado verdes para comandar los designios de un Madrid, que, como siempre, está 'obligado' a ganarlo todo año a año.