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El más caro peaje de las ventanas: Yusta se rompe el cruzado anterior de la rodilla izquierda

El más caro peaje de las ventanas: Yusta se rompe el cruzado anterior de la rodilla izquierda

Cuando Sebas Sáiz, el espectador más cercano a la escena, se llevó las manos a la cabeza, un escalofrío recorrió a los casi 9.000 espectadores que llenaban el Príncipe Felipe de Zaragoza. Santi Yusta había penetrado con fuerza, desde la derecha y, en su choque con el fornido Adam Hrycaniuk, penalizado con falta del polaco, cayó de muy mala manera. Su rodilla izquierda se quebró en el apoyo y todas las alarmas se dispararon. El mal resultado contra Polonia, ya en ese comienzo de un último cuarto demasiado cuesta arriba, empezó a dar lo mismo.

El resultado se conoció por la noche: como se preveía, rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda, muchos meses de baja, el peaje de esta ventana FIBA -de clasificación para el Eurobasket de 2021- es terrible. Santi, 22 años, canterano del Real Madrid, despegando con el Iberostar Tenerife, dice adiós a la que estaba siendo una temporada para soñar para ser ese alero importante que apuntó siempre. Los padres y familiares del jugador, visiblemente preocupados en las tribunas, bajaron a informarse. Y el cuerpo médico de la selección les indicó que Santi iba a ser trasladado al Hospital Quirón de Zaragoza, donde sería sometido a más pruebas. Para allá se fueron corriendo, con todo el mal presagio que conlleva un «mala pinta». El de Torrejón de Ardoz había abandonado la pista con ayuda, sin poder apoyar la rodilla.

«Es mejor esperar. Tocar madera para que no sea grave. Estamos tristes por él», reiteraba, con poca esperanza, Sergio Scariolo antes de conocer el desenlace. «Ha sido lo peor del partido. Cada vez que cae un compañero es duro. Son acciones donde no hay control. Es un susto que te puede perjudicar la carrera, le mando mucho ánimo», explicó Sáiz. «Ha sido duro, en el momento que estábamos intentando volver [principio del último cuarto]. Le he visto que ha caído medio de lado y se le ha ido la rodilla. Ha hecho un gesto extraño y te esperas lo peor», concluyó el pívot.

Con un amplísimo bagaje en categorías de formación (oro europeo sub'16 y sub'20), era el quinto partido como internacional absoluto para Yusta, que la temporada pasada había debutado en las ventanas de clasificación para el Mundial de China -este domingo le entregaron su medalla conmemorativa a modo de reconocimiento-. No fue de los más habituales al estar enrolado en el Real Madrid, donde disputaba la Euroliga. Este año, entre otros alicientes en Tenerife, estaba el de poder jugar con España, ya que su club juega la Champions League de la FIBA, en este absurdo entramado tan difícil de explicar.

Brizuela, también lesionado

Afrontó esta llamada de Scariolo «con ilusión», según explicaba en EL MUNDO hace unos días, en una entrevista previa a la Copa del Rey disputada en Málaga. «Es un reto. Con el Real Madrid era más difícil poder acudir. Me he esforzado por estar en la convocatoria. Estoy con ganas de hacerlo bien y de pelear en el futuro por una plaza para los Juegos Olímpicos», reconocía días después de haber conquistado la Copa Intercontinental, donde en semifinales realizó el partido de su vida: 31 puntos y siete rebotes (41 de valoración) al Virtus italiano.

No fue lo único negativo de la tarde en Zaragoza. Más allá de una derrota sin excusas -«hay que reconocer que han sido mejores, hay que darles mérito. Nos han matado. Entre pérdidas y despistes defensivos, al margen del acierto de Slaughter y de que nos han metido alguna canasta fácil el resto de jugadores, nos lo han puesto complicado. Hemos intentado muchas cosas variando la defensa pero tampoco han dado resultado»-, que, eso sí, no complica demasiado la clasificación para el torneo continental de 2021 (pasan tres de cuatro en el grupo y España ganó el pasado jueves en Rumanía), también se tuvo que retirar por lesión Darío Brizuela. El escolta de Unicaja se torció el tobillo izquierdo y ya no volvió a pista.