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El Barcelona continúa sin las conclusiones de la auditoría del 'Barçagate' tres meses después

El Barcelona continúa sin las conclusiones de la auditoría del 'Barçagate' tres meses después

Hace tres meses, el viernes 21 de febrero, los entonces miembros de la junta directiva del Barcelona se reunieron en un restaurante de Sant Joan Despí. Hacía cuatro días que la Cadena Ser había desvelado el escándalo que acabaría bautizándose como Barçagate. Emili Rousaud, quien fuera vicepresidente institucional y designado como heredero a la poltrona un mes antes, reclamó al presidente Josep Maria Bartomeu una auditoría externa para depurar responsabilidades.

En aquella reunión, el propio Rousaud lideró un movimiento interno para forzar un avance electoral. No lo logró. Bartomeu forzó su salida, también la del resto de voces críticas a su gestión, y remodeló su junta para cerrar toda vía de agua y poder concluir su mandato en 2021. Rousaud acabó dimitiendo en Viernes Santo junto a otros cinco directivos (Enrique Tombas, Silvio Elías, Josep Pont, Maria Teixidor y Jordi Calsamiglia). Al mismo tiempo denunció prácticas corruptas en la entidad ("alguien ha metido mano en la caja"). De la auditoría, encargada a PricewaterhouseCoopers (PwC), en cualquier caso, nada aún se sabe. En el Barcelona dicen aún esperar sus conclusiones. La compañía pidió más tiempo debido al Estado de Alarma.

El lunes 17 de febrero, la Cadena Ser desveló que el club había destinado 990.000 euros en contratos a varias sociedades vinculadas a la empresa I3 Ventures, una compañía contratada para el monitoreo de las redes sociales, y vinculada también a la gestión de cuentas fake desde las que se atacaba a múltiples personalidades del barcelonismo, incluso futbolistas propios. Rousaud mantuvo que dicha cantidad se troceó en facturas siempre inferiores a 200.000 euros (concretamente, de 198.000 euros) para así sortear los mecanismos de seguridad del club.

"Difusión pública e íntegra"

Rousaud, contra quien el Barcelona se querelló, ha remitido hoy una carta al presidente Bartomeu en la que pide, no sólo información respecto al estado actual de la auditoría, sino la "difusión pública e íntegra" de dicho informe.

"El Fútbol Club Barcelona tiene órganos de control y compliance que fueron creados para asegurar la transparencia en la gestión. Uno de los principales motivos de esta investigación es conocer por qué esta contratación no pasó por estos mecanismos de transparencia", zanja el ex vicepresidente azulgrana en su misiva. El club, mientras tanto, aguarda.