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El anhelado debut de Zion Williamson: 22 puntos en 18 minutos

El anhelado debut de Zion Williamson: 22 puntos en 18 minutos

El fenómeno Zion Williamson al fin tiene su punto de partida, el 22 de enero de 2020 como día 1 de uno de los jugadores más anhelados en años. Porque quizá desde el de LeBron James en 2003 no se esperaba un debut como éste. Y no sólo por la dimensión de su protagonista, también por lo que se hizo aguardar. Ante los Spurs, como titular en el expectante y repleto Smoothie King Center de Nueva Orleans, el número 1 del draft disputó sus primeros minutos en la NBA.

Su insólita figura de casi 130 kilos en apenas dos metros de altura causó el impacto esperado. Pura velocidad y potencia en un ala-pívot de un físico tan explosivo como puesto en duda. Aportó 22 puntos y siete rebotes en apenas 18 minutos de juego en la derrota de los Pelicans ante los Spurs (117-121) y el veterano LaMarcus Aldridge (32 puntos y 14 rebotes) fue su primera pareja de baile como contrapunto perfecto de sobriedad.

El primer capítulo de Zion se escribió después de meses de expectación. Porque el chico zurdo nacido en Salisbury (Carolina del Norte), de físico nunca antes visto, alimentó los fantasmas sobre la fragilidad de sus rodillas con la lesión en el menisco de la derecha el día antes del comienzo de la temporada regular, allá por octubre. Tras la operación, su retorno se alargó más de lo esperado, aumentando los rumores. "Mi madre siempre me mira y me dice: 'Nadie dijo que esto fuera a ser fácil'", explicaba el joven los meses de adversidad. Por el camino, la franquicia aprovechó para trabajar en la cadena cinética de su fornido cuerpo, hasta el punto de corregir su forma de andar, correr y caer tras los saltos. "Creo que estos últimos tres meses me ayudarán con futuras lesiones. Es algo que tengo que continuar, para tener menos posibilidades de lesionarme", reflexionaba el joven.

Hacía décadas que un jugador joven no levantaba tantas esperanzas. Williamson, cuya madre, Sharonda, fue velocista y, posteriormente, profesora de educación física, y su padre jugador de fútbol americano, tuvo una espectacular temporada en la NCAA a las órdenes de Mike Krzyzewski en Duke. Pronto se hizo un fenómeno viral y se le comparó con LeBron James, por su dominio físico, pero también por su comprensión del juego y versatilidad. El pasado verano ya firmó un multimillonario contrato con Jordan Brand -la misma marca que hace unas semanas se hizo con Luka Doncic- y los cuatro partidos de pretemporada disputados con los Pelicans (23,3 puntos, 6,5 rebotes, 71,7% de acierto...) corroboraron el brillo de la joya.

El debut de Zion también tiene unas repercusiones colectivas, pues los Pelicans todavía tienen opciones de clasificarse para los playoffs. Hundidos en los puestos más bajos del Oeste, la temporada de los de Alvin Gentry no estaba siendo tan decepcionante gracias al impacto de otro joven, Brandon Ingram (número dos del draft de 2016), llegado desde los Lakers en el traspaso de Anthony Davis. Su explosión (25,6 puntos, 6,7 rebotes y 4,4 asistencias), junto con el alta de Williamson y la pujanza de otros jóvenes como Lonzo Ball, relanza las posibilidades de la franquicia de Nueva Orleáns. "Queremos su energía, su rebote, su explosividad. Obviamente, es una amenaza ofensiva. No veo a nadie que pueda competir con él cerca del aro", avisó el capitán Jrue Holiday, el jugador franquicia de los Pelicans. "No le ponemos presión demasiado. Todavía tiene 19 años, sigue siendo un rookie, tiene mucho que aprender. Estamos felices de tenerlo de vuelta", apuntó Ball, en la línea de su técnico: "No esperamos que monte en un caballo blanco y salve nuestra franquicia".