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De fabricar ropa deportiva a multiplicar batas y mascarillas, la cadena solidaria que nació de un whatsapp

De fabricar ropa deportiva a multiplicar batas y mascarillas, la cadena solidaria que nació de un whatsapp

Esta historia nace de la inquietud altruista de un ex deportista, ahora empresario, de esa sensación de tantos españoles de dar lo mejor de sí mismos aunque no puedan salir de casa. La mecha fue un whatsapp, un «¿Y si...?» que encendió el lado más solidario de muchos contra el coronavirus. Continúa con llamadas, donaciones, compras y una cadena en marcha de un puñado de empresas por toda España, de hasta costureras de Valdemoro poniendo el remate definitivo. Y culmina (que no concluye, porque habrá más), con 35.000 mascarillas, 5.000 batas y 1.500 colchones en el Centro Logístico de Madrid.

Omar Tayara es una referencia en el triatlón español, aunque cuando compitió en los Juegos de Pekín lo hizo representando los colores de Siria, el país donde nació su padre, Tarek. Ya entonces, desde sus experiencias como sparring de triatletas en Hong Kong y sus numerosos viajes compitiendo por toda Asia, había visto en la industria textil deportiva un nicho empresarial en el que también destacar. Hoy en día, su marca, Taymory, es la referencia en el triatlón mundial. Cuando en su residencia de Móstoles se preguntó qué podría hacer él y su empresa en esta situación -los tritrajes, los bañadores y la ropa ciclista podían esperar; de hecho, ha bloqueado parte de su producción-, se estaba poniendo en marcha, aún sin saberlo, toda una maquinaria solidaria.

TNT 50 gramos ignífugo

«Vi que faltaban mascarillas, batas de seguridad, que había problemas en las aduanas. Me metí en internet para investigar el tejido necesario. Era TNT 50 gramos ignífugo, se podía conseguir, aunque no era fácil, se agota...», cuenta Omar, acostumbrado a trabajar internacionalmente con tejidos técnicos, enredado entre llamadas y gestiones, entregado ahora a la causa en la que ha ido implicando a un puñado de empresas. Todo comenzó el pasado sábado, cuando Tayara preguntó en un grupo de whatsapp con gente del mundo textil.

Jorge Ibañez, compañero de natación de la infancia, fue el que le puso en la pista de Tapizados Zen, una empresa de sofás de Córdoba que había comenzado recientemente a fabricar mascarillas. Y gracias a Oscar Mazón (fundador de Matris Eccox), otro eslabón de la red altruista, lograron contactar con Manolo Caro, dueño de Zen, en tiempo récord. El tejido necesario ya estaba en marcha -cuatro palets con 16.000 metros- y la financiación solidaria no tardó en llegar.

Taymory, con su fábrica en Mataró, y Newsprint se encargarían del corte y confección. También Tapizados Zen en Córdoba, cortaría el tejido, externalizando la confección a un grupo de costureras de Valdemoro (Asociación de Voluntarias de Valdemoro) y a otro de Valencia, ampliando una extraordinaria red contra el coronavirus por todo el territorio nacional.

Omar Tayara, en una prueba reciente.
Omar Tayara, en una prueba reciente.

Y se sumaban los apoyos, 1.500 colchones entregados por Comodón al hospital del IFEMA, SEUR donando el transporte y la logística para que los materiales lleguen al destino desde Barcelona, Córdoba y Valencia...

Y el resultado final, lo que ya llegó al Centro Logístico de Madrid y lo que está en marcha, 35.000 mascarillas y 5.000 batas. Una pequeña gran colaboración de ideas, esfuerzo y dinero, lejos del foco de las multimillonarias campañas y de los gestos de cara a la galería.