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Bartomeu aparta a su jefe de gabinete, pero se resiste a convocar elecciones

Bartomeu aparta a su jefe de gabinete, pero se resiste a convocar elecciones

Los vicepresidentes Emili Rousaud y Jordi Cardoner intentan convencer al presidente para que dé un paso al lado pero el empresario se niega. El jueves, nueva reunión

Bartomeu ha cedido a las presiones y ha apartado de sus funciones a Jaume Masferrer mientras dure la investigación

Josep Maria Bartomeu logró frenar momentáneamente la crisis que se le avecina al Barcelona amparado en la extraoficialidad de la reunión que su directiva celebró este viernes. Fue un encuentro muy tenso, y que duró más de seis horas, en el que el presidente no pudo obviar la fractura existente entre sus compañeros de viaje aunque sí logró posponer toda decisión hasta que el primer equipo haya disputado al menos el partido de Champions League en Nápoles. Está previsto que se convoque una reunión extraordinaria para el próximo jueves, justo antes del clásico del Bernabéu. Tiempo suficiente para que se apacigüen los ánimos y los resultados respalden las intenciones del presidente, que no tiene intención de anticipar elecciones.

Precisamente, la posibilidad de unos comicios estuvo sobre la mesa de una larga reunión y, según ha trascendido, varios directivos sondearon la posibilidad de formar una candidatura continuista que pudiera lavar la imagen ofrecida hasta el momento. Los vicepresidentes Emili Rousaud y Jordi Cardoner valoraron la posibilidad de que Bartomeu diera un paso al lado para facilitar el relevo. No quedó claro si la opción era una dimisión de Bartomeu que facilitaría la llegada de Rousaud a la presidencia, como sucedió con el propio Bartomeu cuando Rosell se marchó, o la disolución de la Junta y convocatoria de elecciones a final de temporada, lo que daría más margen de maniobra al entorno y a la oposición para prepararse. En cualquier caso, la postura crítica de Rousaud y Cardoner les beneficia a la hora de proponer su candidatura, como en su momento hizo Rosell cuando abandonó la Junta de Laporta.

No obstante, Bartomeu no está por la labor de dejar el cargo y trató de hacerles ver a sus directivos la necesidad de agotar el mandato, al tiempo que impuso su ascendente sobre unos compañeros que escogió él personalmente. El carácter presidencialista del empresario ha quedado patente a lo largo de estos últimos años, manteniendo a Valverde contra viento y marea o negociando directamente los fichajes de Griezmann, De Jong o Neymar. Además, aunque durante el encuentro se le exigieron respuestas al presidente y se mostraron muy críticos con algunos aspectos de su gestión, no hay que olvidar que al no ser una Junta ordinaria ni extraordinaria, ninguno de los acuerdos u opiniones que se expresaran tenía validez oficial. Algo que sí sucederá este jueves.

Un nutrido número de directivos, descontentos le cuestionó por la última polémica, referente a la contratación de una empresa para proteger la reputación del propio Bartomeu y erosionar la imagen de personas y entidades relacionadas con el club. El presidente les reiteró el discurso que ha ido repitiendo desde entonces y que no convenció a los capitanes del primer equipo. El dirigente les aseguró que hay una investigación interna en marcha y que cuando obtenga los resultados depurará responsabilidades. No acabó de tranquilizar a los directivos molestos, sobre todo por el gasto invertido (200.000 euros anuales) que no se dio a conocer en Junta. Rousaud pidió la cabeza de Jaume Masferrer, responsable de la contratación de la empresa dedicada a monitorizar las redes sociales. Bartomeu no ha accedido a su destitución, pero finalmente ha acabado cediendo y le ha apartando de sus funciones mientras dura la investigación.

Algún directivo también expresó su disconformidad por el fichaje de Braithwaite, como en su momento Jordi Mestre hizo cuando se intentó el regreso de Neymar. Íntimo amigo de Bartomeu, el vicepresidente deportivo no dudó en dimitir. Bartomeu se encuentra contra las cuerdas más que nunca.