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Álex Márquez ficha por el Repsol Honda para 2020 y compartirá garaje con su hermano

Álex Márquez ficha por el Repsol Honda para 2020 y compartirá garaje con su hermano

Cuentan en Repsol Honda que Jorge Lorenzo comunicó por teléfono a principios de la semana pasada su intención de retirarse al director deportivo del equipo, Alberto Puig, y que, en cuanto colgó, Puig llamó a otro campeón del mundo: Emilio Alzamora, representante de los hermanos Márquez. La exageración reduce la importancia de los directivos japoneses de Honda, que también participaron de la decisión, pero subraya la determinación del equipo en el fichaje de Álex Márquez. Apenas tres días después del anuncio de la jubilación de Lorenzo, el Repsol Honda hizo público este lunes la contratación del reciente campeón del Mundial de Moto2 para la siguiente temporada. Las dudas sobre si firmar con él, ascender desde el equipo satélite a Cal Crutchlow o a Takaaki Nakagami o renovar a Johann Zarco apenas existieron y la negociación con Alzamora se cerró rápido. Este martes, en los test que tendrán lugar en el mismo circuito de Cheste, el pequeño de los hermanos Márquez ya se subirá por segunda vez a la Honda RC213V -ya la probó una vez en 2017- y podrá empezar a calibrar la altura del salto a MotoGP.

Porque pese a la rapidez de los hechos el riesgo para las dos partes es elevado.

Honda se juega otro año de problemas en el garaje anexo al de Marc Márquez y quizá algo más, mucho más. Después de sufrir el ocaso de Dani Pedrosa, que apenas sumó seis victorias en sus últimos cinco años, y la desdicha de Jorge Lorenzo esta temporada, la fábrica japonesa se vuelve a poner en manos de un piloto que no conoce su moto. Mientras Crutchlow o Nakagami aseguraban podios y hasta victorias, Álex Márquez es una apuesta a cara o cruz. Si sale bien, Honda podría festejar su primer doblete campeón-subcampeón de la era Marc Márquez. Si sale mal, la marca podría acabar enfrentada con su campeón con lo que ello implica. La fórmula de su fichaje, sólo para una temporada para equipararlo al resto de la parrilla, añade más peligro al envite porque Álex Márquez estará obligado a presentar ciertos resultados desde las primeras carreras. Su renovación para 2021 y 2022 dependerá de una adaptación rápida a MotoGP y a la Honda.

Y ésa es la parte comprometida para el propio piloto. Álex Márquez persigue la perfección en el pilotaje, la trazada perfecta, no vive en los límites como su hermano Marc y la Honda no está diseñada para ese estilo. Como le pasó a Lorenzo, el campeón de Moto2 podría encontrarse con una máquina demasiado agresiva para sus características y sufrir -incluso físicamente- al intentar domesticarla.

A su favor, la ayuda que encontrará en casa. En su contra, los precedentes. Los dos primeros años de Álex Márquez en Moto2, en 2015 y 2016, fueron una concatenación de errores y caídas que casi acaban con su trayectoria. Después de dominar en Moto3, el pequeño de los Márquez necesitó 31 carreras para subirse a un podio en la siguiente categoría y siete más para celebrar su primera victoria. Entonces sí, ya en 2017, empezó un camino que acabaría con el título en 2019, pero su equipo, el Marc VDS, necesitó una paciencia extrema que difícilmente se puede permitir ahora el Repsol Honda.