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Alarma por la lesión de Hazard

Alarma por la lesión de Hazard

Eden sabrá hoy si su lesión es grave: «Sí, nos preocupa», reveló Zidane

En el mejor partido de la primera fase de esta Liga de Campeones y del Madrid en año y medio, con un equipo desatado con los cuatro centrocampistas que juntó ayer Zidane, más Hazard y Benzema en su mejor versión, el empate quedó en una anécdota. Lo preocupante fue la lesión de Hazard, que mediada la segunda mitad recibió una fea patada de su compatriota Meunier que le hizo retirarse a hombros de los galenos blancos. Tan mala pinta tenía que ni club ni jugador esperaron para conocer el alcance de la lesión. Nada más acabar el partido, el belga fue llevado a la clínica Sanitas La Moraleja, aunque una vez allí decidieron posponer a esta mañana de miércoles la resonancia. El protocolo obligaba a esperar más horas para evaluar bien su tobillo derecho.

«Sí, claro que preocupa. Le duele. Creo que es algo más que un simple golpe, se le ha torcido el tobillo. Esperemos que sea poco esa torsión, pero tenemos que esperar a los resultados», contó Zidane en la sala de prensa con gesto serio, aunque él intentara bromear con el belga en el vestuario: «Le dije que descansara tres días y listo. Esperemos que no sea mucho».

Las sensaciones del entrenador y de los compañeros no eran buenas. El Madrid tiene un mes de diciembre intenso con las visitas a Mestalla y el Camp Nou, y el Athletic en el Bernabéu justo antes de las vacaciones. Y el 2020 lo inicia con la Supercopa de España, primer título de la temporada. La lesión de Hazard se cruza justo con un tramo de exigente calendario y en el pico de nivel más elevado de Eden desde su llegada el pasado verano. Doble fatalidad.

Keylor, sublime

Fue la nota amarga de una exhibición maquillada por el PSG gracias a dos errores de los blancos, y a un recital en la portería de Keylor. Diez paradas, la gran mayoría de gol, que recibieron el elogio unánime: «No me sorprende. Cuando estaba con nosotros hacía muy buenos partidos», recordó Zidane. «Jugar aquí no es fácil y nos vamos contentos. La gente me mostró mucho cariño. Les agradezco de corazón porque con ellos viví cosas increíbles», reflexionó Navas.

El enorme partido coral del Madrid, con un Isco renacido, un Valverde que no deja de crecer y Kroos dando lecciones de fútbol es lo que dejó feliz a Zidane y en lo que quiso poner el acento: «De vez en cuando el fútbol es cruel, pero el equipo ha estado espectacular». Ni siquiera la potencia y zancada de Mbappé, autor del 1-2 que inició la igualada y dejando esa sensación de figura mundial que va a marcar una época, molestó al Bernabéu, enamorado con el fútbol de su equipo. El PSG se fue a París con una lección de fútbol y Kylian con los aplausos de la grada cuando su nombre fue recitado por megafonía. Le esperan para 2022. O quizás, antes.