Cultura

Un turista logra abrir en 30 segundos una caja fuerte que llevaba 40 años cerrada

Un turista logra abrir en 30 segundos una caja fuerte que llevaba 40 años cerrada

Fue donada a un museo canadiense en los años 70, sin la combinación para acceder a su interior

En solo treinta segundos, un turista que visitaba el museo de la pequeña ciudad de Vermilion, al noreste de Calgary, logró abrir una caja fuerte que había permanecido cerrada durante los últimos 40 años sin que nadie consiguiera dar con la misteriosa combinación.

La caja de metal negra había sido donada al museo de la ciudad sin esta información clave y todos los intentos hasta ahora habían sido en vano, según informa The Washington Post. Sobre su puerta aún se lee en letras amarillas el nombre de su antiguo propietario, el Brunswick Hotel, un establecimiento que cerró en los años 70 del siglo pasado.

Durante años, el personal del museo intentó en diversas ocasiones abrirla. Se pusieron en contacto con los antiguos propietarios, pero el gerente del hotel había olvidado los números, según la CBC. También llamaron al fabricante de la caja fuerte y de un cerrajero, sin suerte. Llegaron a pensar que los engranajes ya no encajaban bien y que ni aun dando con la combinación la puerta cedería.

Así que esta antigua caja inexpugnable se dejó expuesta en el sótano, hasta que Stephen Mills y su familia visitaron el lugar el mes pasado durante sus vacaciones. El voluntario Tom Kibblewhite les enseñó el museo y se detuvo ante la caja fuerte para contarles su historia y los esfuerzos desplegados hasta entonces en vano.

A Mills le llamó la atención. Dijo que parecía «una increíble cápsula del tiempo». El turista, que trabaja como maquinista y soldador, se arrodilló ante la caja y quiso hacer una broma a los niños, apoyando la oreja en la puerta. Entonces se dio cuenta de que los números del dial iban de cero a 60 y probó «la combinación típica de un candado de llave», según recoge la BBC: tres vueltas en dirección de la manillas del reloj (20), dos vueltas en dirección contraria (40), una en dirección de las manillas del reloj (60).

«Giré la manilla y se abrió», recordaba Mills. Aquel fue un momento «emocionante» para Kibblewhite. La puerta se abrió de par.

Durante años habían especulado con qué contendría la caja fuerte. ¿Lingotes de oro? ¿Joyas? Pero dentro encontraron una vieja cuenta de pago y parte de una libreta de pedidos de restaurante de finales de 1970. «En realidad no tienen ningún valor, pero son de gran interés para nosotros. Nos da una pequeña idea de cómo eran estos lugares en 1977, 78», dijo Kibblewhite a la BBC.