Cultura

Un borrachín británico en las tierras de Alá: "Nunca he bebido tanto como en las fiestas privadas de Pakistán"

Un borrachín británico en las tierras de Alá:

Un vodka martini «agitado y frío con una aceituna ensartada en un palillo» en el bar de Le Bristol, un mítico hotel de Beirut al que el coronavirus asestó la puñalada mortal. Un whisky con soda -a falta de tónica- en el Windsor, una de las fondas con más solera del decadente centro de El Cairo. Una botella de vino tinto en el Marriott de Islamabad. Diferentes escenarios y una misma hora, las seis y diez de la tarde, para un viaje etílico por las tierras de Alá, allá donde el alcohol es haram (il