Cultura

Penguin Random House compra Simon & Schuster y aumenta la concentración del sector editorial

Penguin Random House compra Simon & Schuster y aumenta la concentración del sector editorial

Un tercio de los libros que se vendan en Estados Unidos pertenecerán a una editorial alemana: Bertelsmann. Ésa será una de las consecuencias de la adquisición, a punto de cerrarse, de la editorial Simon & Schuster a Penguin Random House, que, aunque se asocia a Gran Bretaña, es en realidad propiedad del gigante alemán desde hace siete años. El precio de la operación, que según el diario Wall Street Journal está a punto de cerrarse, es de 2.180 millones de dólares (1.822 millones de euros).

La adquisición es un paso más en la concentración de la industria editorial a escala mundial. Penguin es ya la mayor editora de libros de Estados Unidos, y Simon & Schuster, la tercera. Su fusión reduce el número de las grandes editoriales en ese país a cuatro. La mayor, con un liderazgo aún más acentuado, será la nueva Penguin Random House, que concentrará nada menos que el 34,1% de los títulos vendidos en Estados Unidos.

Tras ella estará HaperCollins, propiedad del gigante de los medios de comunicación News Corporation, que controla Rupert Murdoch; la tercera, Hachette, es parte de la multinacional francesa de los medios de comunicación Lagardere; y la cuarta, McMillan, de la alemana Holtzbrink. Casi dos tercios de los libros en EEUU son publicados por estas cuatro editoriales. Las seis grandes editoriales que históricamente han controlado ese mercado, pasan a ser, así, solo cuatro.

El poder de mercado de la nueva Penguin será tal que es posible que las autoridades de defensa de la competencia estadounidenses veten la operación. Aunque en EEUU se tiende a considerar que una empresa no tiene un control monopolístico de un mercado mientras no llegue al 70% de cuota, los reguladores suelen estar atentos cuando se alcanzan niveles similares a los de Penguin.

A eso se suma el hecho de que en la opinión pública estadounidense está creciendo la preocupación ante la concentración de cada vez más sectores de actividad en unos pocos gigantes, ya sea en internet (Google, Amazon, Facebook), en el sector farmacéutico, el de los medios de comunicación o incluso el de la industria cárnica.

La venta de Simon & Schuster, es, de hecho, consecuencia de las transformaciones de uno de los gigantes en el mundo de los medios de comunicación, ViacomCBS, una empresa que ha pasado por unos años turbulentos marcados por enfermedad y el fallecimiento del que fuera su máximo directivo y artífice de gran parte de su éxito, Sumner Redstone.

La operación tiene una cierta connotación política, aunque indirecta, porque el debate político en Estados Unidos este año electoral ha estado marcado por Penguin Random House y Simon & Shcuster. La primera acaba de publicar el primer volumen de las memorias presidenciales de Barack Obama, que acaban de salir en España, Una tierra prometida, mientras que Random House ha sacado las memorias del ex asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump, John Bolton, La habitación donde sucedió. Un relato desde el corazón de la Casa Blanca (publicado en España por Espasa, sello de Planeta), y el de la sobrina del presidente saliente, Mary Trump, Too Much and Never Enough ('Demsiado y nunca suficiente'), inédito en España, además del volumen escrito por el confidente político de Trump y estrella de la televisión Sean Hannity Live Free or Die ('Vive Libre o Muere').

No obstante, el gigante que domina el sector de la venta de libros no es ya una editorial, sino una empresa de distribución: Amazon. La compañía fundada, dirigida, y controlada por Jeff Bezos absorbe un espectacular 41% de las ventas de libros en Estados Unidos, según la revista 'The Atlantic' (que es, precisamente, propiedad de Laurene Powell Jobs, viuda de Steve Jobs, el fundador de la tercera mayor librería de ese país, Apple).

El poder de Amazon es tal que la empresa de Jeff Bezos logra, de acuerdo con una investigación del semanario 'New Yorker', un descuento del 53% en el precio que la propia Random House le ofrece por sus libros. Amazon, por ejemplo, cobra a las editoriales por "desarrollo de márketing", que no es más que una manera educada de decirles que, si no bajan los precios de entrega, no destacará sus títulos en su página web.

De hecho, Random House es, gracias a su tamaño, una de las empresas que hace un descuento menor a Amazon. Las editoriales que no forman parte de las cuatro grandes tienen que rebajar el precio en un 60% para que el gigante de internet acceda a colocarlas de manera prominente.