Cultura

Pablo Heras-Casado: «Beethoven empleó la música como una manera de cambiar el mundo»

Pablo Heras-Casado: «Beethoven empleó la música como una manera de cambiar el mundo»

El músico granadino dirige el lunes 26 en el Teatro Real el concierto Acordes con Solidaridad para Ayuda en Acción

En 2001, Pablo Heras-Casado apenas tenía 24 años y, por primera vez, empuñaba la batuta para enfrentarse a una partitura de Ludwig van Beethoven; era la Séptima Sinfonía del genio de Bonn. El lunes, el director granadino se sumergirá en los mismos compases –además de en los de la «Obertura Coriolano»– en una nueva edición del concierto «Acordes con solidaridad», que celebrará en el Teatro Real a beneficio de Ayuda en Acción, una onegé de la que Heras-Casado es embajador desde hace varios años; de hecho, es la sexta edición de este concierto. De nuevo contará para él con la Orquesta Sinfónica de Madrid, y por vez primera se ofrecerá en streaming.

Hay varias circunstancias que hacen especial esta edición de Acordes con Solidaridad –una iniciativa ideada por el propio Heras-Casado, y que se debía haber celebrado el 21 de junio–. Por una parte, porque la pandemia ha impedido al músico trabajar para este concierto, como era habitual, con niños. «Era una de las cosas que más me satisfacían», lamenta. Por todo ello, dice, este año es más importante pedir a la gente que venga al teatro. «En estos tiempos de incertidumbre, sentarnos juntos en un patio de butacas y dejarnos llevar por la música es más importante que nunca». La Sinfónica de Madrid (que, como él, actúa de manera altruista) ha trabajado, añade, «con todo el amor y el compromiso del mundo».

También le ha impedido la pandemia, y no solo a él, poder celebrar el 250 aniversario del nacimiento de Beethoven con la solemnidad y variedad que le hubiera gustado. No obstante, el homenaje de Pablo Heras-Casado al compositor en este «año Beethoven» muy nutrido, con la aparición de seis grabaciones realizadas por el sello Harmonia-Mundi, con el que mantiene una estrecha colaboración. Los Conciertos para piano, el Triple Concierto y la Novena Sinfonía son algunas de las obras recreadas por el director granadino.

Heras-Casado muestra hablando la vehemencia y elocuencia que tiene en el podio con la batuta en la mano. Y, reconoce, se tiene que frenar cuando habla de Beethoven, al que define como «el mayor Titán, el mayor genio de la historia de la música, con permiso de compositores como Bach o Mozart». «Empleó la música como una manera de cambiar el mundo. Por eso en su obrahay protesta, inconformismo, Es su manera de luchar contra el orden establecido y de decir cosas».

La música, argumenta el director de orquesta, «solo tiene sentido cuando aporta ideas y hace reflexionar». Y este concierto, «que empieza con los acordes trágicos de «Coriolano» –añade– y concluye con lo que Richard Wagner llamó «apoteosis de la danza« (se refería al último movimiento de la Séptima Sinfonía), se convierte así en un mensaje de positivismo».

Ludwig van Beethoven ha sido para Heras-Casado, asegura él mismo, «un compositor importante en mi vida y mi trayectoria desde que comenzara a estudiar y tocar las «Sonatas para piano»». Pero hay, según él, dos directores de orquesta que le redescubrieron sus Sinfonías: John Eliot Gardiner y Nikolaus Harnoncourt; el británico fue el primero en acercarse a las partituras con una mirada historicista –utilizó una orquesta de instrumentos de época–, y el alemán rompió moldes en la interpretación de Beethoven con una orquesta de instrumentos tradicionales.

«No podemos ignorar los avances de la musicología», dice Heras-Casado refiriéndose al debate, todavía existente, de si se deben utilizar instrumentos de época o modernos. «Hay que releer la música a partir del conocimiento que tenemos ahora, lo que no invalida lo que se ha estado haciendo. Lo importante es la honestidad y la sinceridad del intérprete». Y concluye Heras-Casado con una rotunda afirmación: «Beethoven es, por actitud, el primer compositor moderno».

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