Cultura

Mozart va al cine

Mozart va al cine

La flauta mágica es un cuento de fantasía y una confusa prédica masónica que se presta a flexibilizar su peripecia con cierta libertad y a realzar su música que es lo realmente excepcional. La versión repuesta en el Real es la bastante veterana de la Ópera Cómica de Berlín, ya vista aquí, en la que la triple dirección escénica (Kosky, Andrade y Barrit) situó en el contexto del cine mudo de los años 20. Resulta atractiva aunque se vayan notando los años a una propuesta ya casi amortizada que es sugerente porque permite mantener intactos los valores musicales y porque su realización técnica es irreprochable. Olvídense de los casi cien metros de fondo del escenario del Real. Una pantalla plana en la que se incrustan, cuando actúan, los personajes al modo de altorrelieves y una brillante proyección de efectos de cine y realidad virtual que sirve para todo ya que hasta los parlatos van por escrito. Todo muy bien hecho, exacto y a ratos brillante, en otros, el tiempo se cobra su tributo.

La obra exige una dirección musical experta y la tuvo en la de Ivor Bolton, que es de toda garantía, muy bien apoyado por la Orquesta Sinfónica de Madrid y la excelente prestación del coro que prepara Andrés Máspero. También se necesitan mucha y buenas voces y aquí los principales papeles corrieron a cargo de los entonados Stanislas de Barbeyrac y Anett Frisch que realmente estuvieron acertados con una mención especial al Papageno / Buster Keaton de Andreas Wolff y también a la Papagena de Ruth Rosique y al Sarastro de Andrea Mastroni. Pero siempre lo más arriesgado y lo más esperado por el público es la diabólica segunda aria de la Reina de la Noche con sus agilidades, sus cascadas de "dos" y "las" agudos y el terrible fa 5 donde ha naufragado más de una estrella. Caída del cartel la solista anunciada, el papel fue asumido por la joven soprano madrileña, que está triunfando por Europa, Rocío Pérez. Da gusto escuchar a un nuevo valor que vence todas las dificultades no como un ejercicio de circo, como a veces ocurre, sino a base de musicalidad más allá de la exultante técnica. Hay que dominarla, pero también hay que cantar. Fue de lo más notable en una versión generalmente muy aseada donde las expresiones del cine mudo daban marco visual a una obra que fascina por su música pero que, como toda ópera, necesita una explicación visual suficientemente atractiva. La que aquí se ofrecía, aunque conocida por muchos, gustó al respetable que la recibió muy bien.

Ficha

Obra: La flauta mágica. Libreto de Emanuel Schickander. Música de Mozart

Intérpretes: solistas, Coro y Orquesta Sinfónica de Madrid.

Dirección escena: Barrie Kosky, Suzanne Andrade y Paul Barrit.

Dirección musical: Ivor Bolton.

Lugar: Teatro Real

Fechas: 19-01-2020

Calificación: ***