Cultura

Miguel Falomir: «Estoy cansado de ver siempre las mismas exposiciones»

Miguel Falomir: «Estoy cansado de ver siempre las mismas exposiciones»

El Prado abrirá una instalación expositiva permanente dedicada a su historia, se remodelarán las salas de pintura europea del XVIII y saldrán de los almacenes 52 esculturas, que se exhibirán en la Galería Jónica

Entre las exposiciones de este año, destacan las dedicadas a Annibale Carracci, William Blake, las «Poesías» de Tiziano, el arte iberoamericano y la visión de la mujer en el arte en el siglo XIX y primeros años del XX

El Prado deja atrás su bicentenario, con la mirada puesta en una nueva etapa. Sus responsables han presentado la programación para 2020, en la que se pone el foco en su colección permanente. Así, se recuperará la Galería Jónica del edificio Villanueva, cerrada durante unos años, como nuevo espacio para la escultura clásica (se exhibirán 52 piezas romanas, griegas y algunas egipcias, hasta ahora guardadas en los almacenes), se remodelarán las salas de pintura europea del siglo XVIII (quedará diluida la división por escuelas y se aprovechará para hacer una depuración de obras) y se llevará a cabo el proyecto «Prado 200»: tres salas de la pinacoteca (100, 101 y 102) acogerán una instalación expositiva permanente dedicada a la historia del Prado.

De momento, no se acometerá la redistribución de las obras de Goya (ahora repartidas en las tres plantas, quedarán en una sola o a lo sumo en dos). Explica Miguel Falomir, director del Prado, que se hará cuando se ejecute la museografía del Salón de Reinos. Sí habrá cambios en la sala de las «Majas» goyescas: se remozará e incluso es posible que cambien de sala. En mayo habrá un importante desembarco de obras de Goya del Prado en la Fundación Beyeler de Basilea, que le prepara una gran monográfica. Es la contrapartida de los préstamos de las esculturas de Giacometti. Y habrá «alguna sorpresa».

Detalle de «El rapto de Europa», de Tiziano - Isabella Stewart Gardner Museum, Boston

Tirar de fondo de armario no implica que se abandonen las exposiciones temporales. Así, este año pasarán por el Prado muestras dedicadas a Carracci, William Blake (sus ilustraciones de «La Divina Comedia», cedidas por la National Gallery of Victoria, Melbourne, Australia) o las «Poesías», obras mitológicas que Tiziano pintó para Felipe II entre 1553 y 1562. Se reunirán por vez primera las seis: «Dánae» (Apsley House, Londres), «Venus y Adonis» (Museo del Prado), «Perseo y Andrómeda» (Wallace Collection, Londres), «Diana y Acteón» y «Diana y Calisto» (National Gallery de Edimburgo y National Gallery de Londres) y «El rapto de Europa» (Isabella Stewart Gardner Museum, Boston). Les acompañarán otras «pasiones mitológicas» de Van Dyck, Poussin, Rubens... Un derroche de belleza.

¿Ha llegado el fin de las megaexposiciones? «No, seguiremos exponiendo a los grandes maestros -comenta Falomir-. Pero estoy cansado de ver siempre las mismas exposiciones. No tienen que ser sota, caballo y rey». Explica que habrá dos proyectos expositivos novedosos: uno dedicado al arte iberoamericano que llegó a España en los siglos XVI, XVII y XVIII, junto al italiano y el flamenco; y otro, bajo el título «Invitadas», centrado en la imagen de la mujer proyectada en la pintura en los siglos XIX y principios del XX.

Detalle de «La Asunción de la Virgen», del Greco - ART INSTITUTE, CHICAGO

Uno de los protagonistas de este año en el Prado será El Greco, con excepcionales préstamos de obras del Hospital de la Caridad de Illescas en Toledo y «La Asunción de la Virgen», del Art Institute de Chicago. Es, según Falomir, el «mejor Greco fuera de España» (supera los cuatro metros) y ahora regresa por vez primera a nuestro país.

Era inevitable preguntarle por la salida de José Guirao como titular de Cultura. Falomir agradece su labor («ha sido un ministro positivo para el Prado») y confía en que el Gobierno mantenga los compromisos del aumento del presupuesto fijado para el museo y la financiación del Salón de Reinos para poder comenzar las obras.