Cultura

Lita Cabellut: «No podemos besar la belleza si no hemos pisado el tapiz de las angustias»

Lita Cabellut: «No podemos besar la belleza si no hemos pisado el tapiz de las angustias»

La pintora española más cotizada ofrece su visión de «Bodas de sangre» de Federico García Lorca, en un libro editado por Artika

En ARCOmadrid, el pasado miércoles, Lita Cabellut presentó Bodas de sangre, su particular visión de la obra de Federico García Lorca, que ha editado Artika. Una labor donde ha explorado la dualidad: la brutalidad y la pasión, lo abstracto y lo figurativo, los rostros de los personajes y sus «rastros»: una composición con los rodillos manchados que ha utilizado. Una búsqueda de la «esencia», que ha cambiado su vida artística.

¿Cómo se sintió acercándose al poeta?

Impotente: era como si me dijeran que fuera al sol y que trajera un trocito. ¡Pero y si me derrito! Lorca no solo era un artista, sino también un gran humanista que hablaba de lo que me importa. Siempre he puesto al ser humano en el centro de mi obra, y Bodas de sangre contiene todo su espectro: el odio, la envidia, la pasión…

El libro lo componen retratos de los personajes y los rodillos que emplea al hacerlo.

Es algo que me ha enseñado Lorca. Quería representar el eco de su palabra, su esencia. Al mirar los rodillos que empleo para pintar, pensé: «Esta es la esencia de lo que hago».

¿Ha pasado de lo figurativo a lo abstracto?

Estoy cabalgando entre los dos, entre Goya y Rothko, que son dos gigantes en mi obra. Y ahora, como tercer elemento, Lorca: lo efímero.

Detalle de una página del libro, en el que se aprecian los rostros y los «rastros»

¿Qué quiere que sea el libro?

Un recordatorio de algo que tanto le importó al granadino: que lo oscuro es luz, y que lo brutal puede ser pasión. Quiero que dé escalofríos de miedo y de entusiasmo.

¿La vida es dualidad, como los rostros y los rastros del libro?

No me creo a los que dicen ser absolutamente felices. Te falta algo muy importante. No podemos besar la belleza si no hemos pisado el tapiz de las angustias. Este es el mensaje de Lorca.

Entre lo figurativo y lo abstracto, ¿con qué se queda?

Con la deconstrucción: acelerar lo que hará el tiempo con una pintura después de dos mil años. Galopar a un futuro donde ya no hay esa necesidad de retener el arte. Es un ejercicio de libertad.

«Este libro ha cambiado mi vida artística. Me siento como una adolescente»

¿Nunca antes había trabajado a petición?

Es una especie de encarcelamiento, porque te dicen cómo tienes que hacerlo. Pero he hecho túneles bajo mis pies. Y mira dónde me han llevado. Sin este proyecto, no habría llegado a la puerta que he abierto y hace que me sienta libre. Este libro ha cambiado mi vida artística. Ahora me siento como una adolescente.

Una niñez complicada.

No me puedo imaginar sin mi infancia. Es algo que me ha hecho ser lo que soy. Pero el sufrimiento no te hace mejor artista, ni la felicidad peor. Sufrir no es un pasaporte.