Cultura

La investigación para la Sala Capitular de Sigena dará grandes sorpresas

La investigación para la Sala Capitular de Sigena dará grandes sorpresas

Juan Naya augurá hallazgos tanto en los vínculos históricos y artísiticos como en la importancia de las pinturas, tras diez años de proyecto

Es difícil que, en medio de la actualidad que rodea el arte de Sigena, marcada por los litigios entre obispados y con la participación de los Gobiernos de la Generalitat de Cataluña y de Aragón, nos detengamos a comprender la importancia cultural de este monasterio. Pero lo principal es que la relevancia de esta capilla sixtina del románico del 12oo solo se explica por la importancia histórica asociada a quienes decidieron fundar y decorar de ese modo singular un monasterio único en su tiempo.

Como es lógico, Juan Naya está descubriendo cada día vínculos extraordinarios en estas pinturas. Lleva diez años con este proyecto y ha peinado cuando se sabe para prepararse. Y augura grandes sorpresas que se irán desvelando en el futuro inmediato. De momento se está haciendo una película para RTVE que resume toda la historia y en la que se contarán algunos detalles.

Por ejemplo, sabemos que Nuestra Señora de Sigena lo funda Doña Sancha, una reina de Castilla que se casa con Alfonso II de Aragón, que era el primer Rey de Aragón que también era Conde de Barcelona, sumando dos ramas que permanecerían unidas desde entonces. Su hijo Pedro II fue a las Navas de Tolosa con su tío Alfonso VIII de Castilla. Es un momento muy importante de la historia que compartimos, de la historia de España y de la frontera de Europa con el mundo islámico.

Pero Sigena es también un centro muy especial en aquel mundo medieval. Se funda el monasterio al año siguiente de la pérdida de Jerusalén contra Saladino. Todo está cambiando y la religión es muy importante. Una de las hijas de Sancha, Doña Constanza, se casa con el rey Federico II de Sicilia en segundas nupcias (su primer esposo el rey de Hungría había muerto muy pronto). Lo curioso es que existe un vínculo entre las pinturas de Sigena y los impresionantes mosaicos de Sicilia, los de la Capella Palatina de Palermo y Monreale.

La historia de Constanza explica perfectamente solo uno de esos lazos que el arte deja muy claro en la historia de Europa. Eso explica que pudieran venir a un pueblecito de Huesca los mejores artistas del momento. Cuando la guerra destruyó el monasterio destruyó todas las pistas que ahora este proyecto ha rescatado.