Cultura

La Feria del Libro de Madrid sigue adelante... de momento

La Feria del Libro de Madrid sigue adelante... de momento

La comisión intergremial del evento ha decidido posponer al 9 de julio la reunión en la que se decidirá si se celebra o no entre el 2 y el 18 de octubre en el madrileño Parque del Retiro

Había bastante nerviosismo en el sector del libro ante lo que pudiera suceder en la reunión de la comisión intergremial de la Feria del Libro de Madrid, que se ha celebrado hoy con la presencia de editores, libreros y distribuidores. Pero, finalmente, en ella se ha decidido posponer al 9 de julio la nueva reunión en la que se decidirá si la Feria se celebra, o no, entre el 2 y el 18 de octubre en el madrileño Parque del Retiro.

"Se seguirá trabajando a contrarreloj para tener una manera de asegurar una posible suspensión y para cubrir una parte de los gastos de los expositores de Madrid. En todo caso, hoy no se ha decidido suspender la Feria del Libro de Madrid y seguimos trabajando por conseguir celebrarla con seguridad y responsabilidad", ha expresado a ABC una fuente del Gremio de Librerías de Madrid. "Vamos juntos por hacer la Feria si se dan las condiciones y cubren las instituciones. En Cataluña ha pasado y creo que pasará, esto es muy importante culturalmente y el problema es que vamos contrarreloj", ha precisado la mencionada fuente.

Ante las últimas informaciones publicadas, en las que algunos libreros se manifiestan contrarios a la celebración de la Feria, el gremio de editores la considera "necesaria". "A los editores -sostiene Miguel Barrero, presidente de la Federación de Gremios de Editores de España- sí nos gustaría que hubiese Feria. Primero, por no perder el contacto con los vecinos de Madrid. Y, segundo, porque el objetivo de la Feria no es sólo comercial, es también una ocasión espléndida de enseñar el fondo, no sólo las novedades".

Los editores son conscientes de que "que este año la Feria del libro tenga que llevar unas indicaciones, con todas las limitaciones sanitarias previstas, desde la limitación del aforo al control de la asistencia", pero creen que "es necesario que se celebre, ya no sólo por el simple hecho de que es un evento cultural que está interiorizado en la cultura madrileña, sino porque ayuda a que la gente conozca a los libreros y sus catálogos, y más después del duro varapalo que se han llevado con el coronavirus”.

No obstante, Barrero insiste en que "hay que dejar que cada uno decida si quiere tener presencia o no" y destaca que "hay libreros que sí quieren ir". "Apostamos por que siga existiendo la Feria", remata Barrero. Fuentes del sector aseguran que el problema de base es que existe un desacuerdo entre la percepción que los libreros tienen de la Feria (punto de venta) y la de los editores (escaparate).

A finales del pasado mes de abril, el director de la Feria del Libro, Manuel Gil, se dirigió por carta a los participantes para explicarles el escenario que se contemplaba para la celebración en octubre de una "Feria segura" con medidas como desinfección de casetas y pabellones dos veces al día, arcos de medición de temperatura, control de acceso y limitación de aforo, y medidas extremas de distanciamiento social. En concreto, los protocolos de seguridad contemplados precisan un rediseño de la Feria para poder acotar espacios en los que poder implementar las medidas, un planteamiento que fue discutido con empresas de infraestructuras y tecnologías. En ese documento remitido por Gil se contemplaba otro escenario, como era la celebración en las mismas fechas de una feria virtual. La Feria, que ha sido declarada por el Ayuntamiento de Madrid "Bien de interés general de la ciudad de Madrid", tiene como lema para la edición de este año "La Cultura en pie".