Cultura

Joshua Cohen nos manda «Cuatro mensajes nuevos»

Joshua Cohen nos manda «Cuatro mensajes nuevos»

Relatos del escritor norteamericano, a quien se compara a la vez con Saul Bellow y Thomas Pynchon

Hasta donde yo sé o recuerdo, Joshua Cohen (New Jersey, 1980) es el único escritor que ha sido comparado con Bellow a la vez que con Pynchon. Y que, también, ha sido entendido como el único posible sucesor a la inteligencia de David Foster Wallace. O alguien alabado tanto por los representantes más indies de la crítica así como por la firma del establecido y difícil de conformar James Wood, quien, en «The New Yorker», no dudó en sintetizarlo como «un extraordinario estilista de la prosa y, seguramente, uno de los más prodigiosos nombres en actividad en la ficción norteamericana de hoy». Si lo descubrieron en «Los reyes de la mudanza», «Cuatro mensajes nuevos» reafirma el efecto de que, por una vez, nos encontramos ante algo y alguien que ha venido para quedarse porque llegó muy pronto y de manera impecable.

El cuarteto de largos relatos que se autodefinen desde el título como mensajes funcionan como auténticos y atendibles despachos que narran este mundo en el que vivimos y sobrevivimos. Así, «Emisión», «McDonald’s», «El distrito de la universidad» y «Enviado» producen en el lector una impresión similar a la de estar contemplando la mejor de las temporadas de «Black Mirror». Al igual que el británico Tom McCarthy o los cada vez más vivos fantasmas de William Gaddis y de William H. Gass, Cohen es un gran escritor de la profesión como tema inmemorial y casi bíblico, del oficio, de la ocupación que acaba abduciendo.

Taras de la realidad

Y es también un escritor de muchas y buenas ideas: un verdadero talento a la hora de tomar taras de la realidad para convertirlas en formas muy inteligentes del saber observar la cada vez más irreal realidad que nos rodea. «Cuatro mensajes nuevos» puede apreciarse, también, como el preámbulo a lo que sería su siguiente novela y una de sus «magnum-opus»: la meta-ficcional y «conspiranoide-pynchoniana» «Book of Numbers» donde un joven escritor de nombre Josh Cohen vende su alma a un magnate digital escribiendo su autobiografía. Mientras tanto y hasta entonces (ojalá que se traduzca pronto) en la primera página de estos mensajes, se lee: «Este no es el clásico artificio donde cuentas la historia de alguien y en realidad trata de ti. Mi historia es bastante simple».

Pero no, no lo es. Y, con complejidad más que agradecible, ya desde allí Cohen deja muy claro el turbio tema del libro: ¿quiénes somos?, ¿quiénes fuimos?, ¿quiénes nunca volveremos a ser? Este autor se ha presentado como miembro de lo que define como la Generación Nada: más o menos jóvenes con nada que ocultar y poco que mostrar y nada que escribir y nadie que lo lea. Lo que significa que -por una vez, por suerte, aquí están estos «Cuatro mensajes nuevos» para demostrarlo- Joshua Cohen también puede equivocarse de la más correcta y sabia de las maneras.