Cultura

Jonas Brothers, los peligros de una pubertad en el estrellato

Jonas Brothers, los peligros de una pubertad en el estrellato

La fraternal boy band aterriza hoy en Madrid y mañana, en Barcelona

Ni a Kevin, ni a Joe ni a Nick Jonas les ha debido ir como esperaban en sus respectivas carreras en solitario y, siete años después de la ruptura de la boy-band, ya los tenemos juntos y revueltos de nuevo sobre los escenarios de nuestro país. Convertidos en hombres hechos y derechos, los tres hermanos afrontan ahora una nueva etapa que, presumiblemente, será menos vertiginosa que los primeros tiempos de la marca Jonas Brothers. Unos años locos en los que tuvieron que madurar mientras digerían su ascenso al estrellato planetario.

Comenzar su trayectoria de la mano de Disney tuvo doble filo. Por un lado, se dirigían a un público de su edad con el que podían conectar fácilmente pero, por otro, se vieron forzados a llevar una vida casi monacal, para servir de modelo a los millones de fans que los seguían en todo el mundo. «Teníamos mucho miedo de decepcionar a la gente. A nuestros padres, a nuestro seguidores, a nuestra compañía. Y nos pusimos demasiada presión encima. Una presión que ningún adolescente debería tener que soportar», confesó Joe Jonas en una entrevista.

Las exigencias de «pureza» se trasladaron también a la música, algo que terminó de desquiciar al trío. «Si escribíamos una letra ligeramente adulta, los de la compañía nos decían que había que cambiarla, suavizarla», se lamentaba Joe. «Ya podía ser una frase completamente inocente, como “quiero estar contigo a solas en la habitación”, que también teníamos que eliminarla. Empezamos a sentir que no teníamos libertad creativa, así que simplemente dejamos de escuchar a la compañía». Los tres incluso tuvieron que llevar «anillos de pureza», símbolo de castidad hasta el matrimonio pero, con el paso del tiempo, los hermanos Jonas se rebelaron. Tiraron los dichosos anillos, y se lanzaron a la conquista de sus primeras novias.

Noviazgos turbulentos

Joe estuvo saliendo una temporada con Demi Lovato, con quien mantuvo una relación bastante tormentosa. «Sentía que tenía que seguir con ella para ayudarla con sus problemas, incluido el abuso de sustancias», declaró tras la ruptura. «Pero, al mismo tiempo sentía que vivía una farsa, porque no estaba siendo feliz y sólo seguía con ella para ayudar». Joe también tuvo fugaces aventuras con celebridades comoTaylor Swift o Gigi Hadid, hasta que el año pasado se casó con la actriz británica Sophie Turner (Sansa Stark en «Juego de Tronos).

Nick ha salido asimismo con otras figuras del pop juvenil como Selena Gomez o Miley Cyrus, con las que compartió plató en Disney Channel. De hecho, ellas fueron quienes le animaron a probar la marihuana por primera vez. «No paraban de decirme “¡pruébalo, prubébalo!”, así que le di una calada. Desde entonces no he vuelto a fumar», declaró a una revista estadounidense, a la que también confesó que probó el alcohol con 17 años, pero que se pilló su primera borrachera al cumplir los 21. En la misma entrevista, incluso dio pelos y señales de cómo perdió su virginidad con la actriz Ashley Greene, de la saga «Crepúsculo», en plena gira.

Aunque Nick fue quien rompió el grupo, tuvo que ir a terapia para superar el drástico cambio de fase vital. Lo mismo que Joe, que llegó a decir que ya nada tenía sentido para él. El hermano mayor, Kevin, pareció llevarlo mejor. Se alejó de la música para convertirse en empresario tecnológico, y los años de parón los ha vivido tranquilo junto a su esposa y sus dos hijos. Pero la llamada de los Jonas Brothers y de los gritos de las fans ha sido demasiado tentadora.