Cultura

Hallan en las aguas del Báltico seis máquinas Enigma, el código secreto nazi

Hallan en las aguas del Báltico seis máquinas Enigma, el código secreto nazi

Este sorprendente hallazgo se produce después de que el pasado noviembre se encontrará otro dispositivo en la costa alemana

Fue el secreto mejor guardado de Gran Bretaña hasta la década de los setenta: la decodificación de Enigma, la máquina de cifrado usada por los nazis y que jugó un papel esencial en la Segunda Guerra Mundial. Ahora, se ha producido un sorprendente hallazgo: los buzos han encontrado seis máquinas alemanas Enigma en el Mar Báltico, frente a la costa alemana.

Según ha informado la Oficina Arqueológica del estado federado de Schleswig-Holstein. Según recoge «Clarín», el descubridor de los dispositivos, Christian Hüttner, indicó que las encontró mientras buscaba una hélice perdida. «Al parecer, se las volvió en parte inutilizables antes de descartarlas», manifestó. Estas máquinas serán restauradas y expuestas.

El dispositivo Enigma, que parece una máquina de escribir, consistía en un teclado y ruedas que codificaban mensajes, aunque no usaba papel y se alimentaba a base de baterías. Sus dos partes principales eran un teclado con las 26 letras del alfabeto (en el que el emisor escribía el mensaje que quería cifrar) y un panel en el que se hallaban también cada uno de los caracteres del abecedario. Cuando el emisor pulsaba una de las teclas, y mediante un complejo mecanismo, la máquina la convertía en otra (la cual aparecía iluminada en el cuadro de luces). El receptor, por su parte, debía tener un aparato similar configurado de igual manera que el primero para que el sistema hiciese el recorrido inverso.

Redes de pesca

Desde la citada oficina arqueológica se explicó que se desconoce cómo terminaron las máquinas en el lugar del hallazgo y se cree que podría haber muchas más Enigma bajo las aguas de la costa alemana. A finales del pasado año, mientras los buzos buscaban redes de pesca abandonadas en el área de Gelting Bay, también se encontró otra de estas máquinas en las aguas del Báltico y ahora está siendo restaurada en el Museo Arqueológico de Schleswig.

Arthur Scherbius

Inventada por el ingeniero alemán Arthur Scherbius (1878-1929), este solicitó por primera vez una patente en 1918. Debido a que el ejército alemán mostró poco interés en ese momento, Enigma inicialmente salió a la venta en el mercado civil. El ejército alemán solo comenzó a usarla en 1926; poco después, la producción se restringió a este único propósito. El aumento de las tensiones políticas y el armamento a raíz de la subida al poder de Hitler convirtió a Enigma en el sistema de cifrado más importante para el ejército alemán. Fue utilizado principalmente por la «Luftwaffe», la «Kriegsmarine» y el ejército alemán, pero también por los servicios diplomáticos y la «Reichsbahn». Los alemanes creían que Enigma era indescifrable y, por lo tanto, absolutamente segura.

Nadie sospechaba que los mensajes de radio encriptados por esta máquina de las maravillas alemana estaban siendo interceptados y descifrados por una armada de criptógrafos en los terrenos de Bletchley Park, una finca idílica ubicada a 45 millas al norte de Londres, donde criptoanalistas como Alfred Dillwyn Knox, William Gordon Welchman, Philip Stuart Milner-Barry y Alan Turing trabajaron febrilmente para descifrar el código Enigma. Utilizaron una máquina denominada «Bombe», una versión avanzada de un proyecto del matemático polaco Marian Rejewski.

Los agentes de Bletchley Park finalmente lograron decodificar mensajes cifrados con Enigma y continuaron haciéndolo durante toda la guerra, con pocas excepciones. Desde enero de 1940, los británicos y sus aliados interceptaron el tráfico secreto de radio alemán bajo el criptónimo ultra. La Operación Ultra permitió a las potencias aliadas ganar la guerra.

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