Cultura

Fallece el dramaturgo y guionista de televisión Josep Maria Benet i Jornet por coronavirus

Fallece el dramaturgo y guionista de televisión Josep Maria Benet i Jornet por coronavirus

El dramaturgo Josep Maria Benet i Jornet ha fallecido este lunes en una residencia en Lleida a causa del coronavirus. Será incinerado este miércoles en una ceremonia privada y más adelante, cuando se levante el confinamiento, se celebrará una "fiesta" en su honor en Barcelona. Así lo ha explicado la hija del dramaturgo, Carla Benet, en declaraciones a Europa Press. "La idea es hacer una fiesta para celebrar su vida, no un funeral. No es lo que mi padre querría". Benet i Jonet estaba enfermo de Alzheimer desde 2015.

El que fuera uno de los autores más hiperactivos y populares de la escena y la televisión catalanas nació en 1940 en un piso pequeño de la ronda de Sant Antoni de Barcelona, estudió en los Escolapios y se matriculó en Filosofía y Letras en la Universidad de Barcelona, donde entró en contacto con la lucha antifranquista y empezó a conocer la literatura catalana. En 1962 se matriculó en la Escola d'art dramàtic Adrià Gual, que marcaría su destino: allí entró en contacto con Ricard Salvat, Maria Aurèlia Capmany, Josep Montanyès, Fabià Puigserver, Francesc Nel·lo y otras personalidades del mundo del teatro. Un año después, en 1963, ganó el premio Josep M. de Sagarra de teatro con su primera obra, Una vella, coneguda olor.

Su primera obra fue algo así como el equivalente catalán al clásico de Buero Vallejo Historia de una escalera y marcó de algún modo el inicio del teatro contemporáneo catalán en el franquismo. La crítica Maria José Ragué-Arias escribió lo siguiente cuando en 2011 el texto, dirigido por Sergi Belbel, fue recuperado para inaugurar la temporada del Teatre Nacional de Catalunya. "Una vella, coneguda olor nos ofrece un retazo de vida, muy auténtica, de un patio de vecinos de un barrio barcelonés, el Raval, en el que el autor vivió hasta sus cuarenta años, barrio que conoció perfectamente y que quienes tenemos ya una edad, podemos identificar en sus mezquindades, pequeñeces, desengaños, sus pequeñas ilusiones, sus anodinas vidas. Es un cuadro realista e identificable, con su ñoñería religiosa, su vida apegada a los seriales radiofónicos, los consultorios sentimentales, las envidias, los cotilleos y chafarderías".

A aquel debut por todo lo alto le siguieron Fantasia per a un auxiliar administratiu, Cançons perdudes y una larga lista de obras realistas que reflejaban los estertores del franquismo como Berenàveu a les fosques, Quan la ràdio parlava de Franco y Revolta de bruixes. En 1989 estrenó Ai, carai! en el Teatre Lliure, y luego le seguirían Desig, E. R. (adaptada al cine por Ventura Pons), Olors, Això, a un fill, no se li fa, L'habitació del nen, Salamandra, Dones que ballen y Com dir-ho?.

Si por algo se caracterizaba Benet i Jornet, más conocido como Papitu, era por ser un trabajador incansable. Según la SGAE, de la que era miembro desde que escribió su primera obra de teatro en los 60, el dramaturgo contaba en su registro con 117 obras y la friolera de 4.493 capítulos de series televisivas. En 2016 le fue concedida la Medalla de Honor de la entidad. La lista de distinciones que acumulaba incluye el Premio Nacional de Teatro, La Creu de Sant Jordi, el Premi Nacional de Literatura, el Max de Honor y el Premi dHonor de les Lletres Catalanes.

Al margen del teatro, Benet i Jornet fue una de las principales locomotoras autorales durante la edad de oro de las telenovelas de la televisión pública catalana, seguidas con fervor por centenares de miles de espectadores. La seminal Poblenou y su spin off Rosa, Nissaga de poder, Laberint d'ombres, El cor de la ciutat, Vendelplà y Zoo son algunas de sus creaciones. En Televisión Española formó parte del equipo de guionistas de Amar en tiempos revueltos y La señora. Fue el fundador, junto a Joan Bas i Jaume Banacolocha, de Diagonal TV.