Cultura

Espartaco y César Rincón lloran la muerte del maestro: "Pablo Lozano lo fue todo, la referencia y el camino para ser lo que fuimos en el toreo"

Espartaco y César Rincón lloran la muerte del maestro:

El mundo del toro llora la muerte de Pablo Lozano a los 89 años. Otra víctima que en el planeta tauro deja el coronavirus. No otra ni cualquiera, sino don Pablo. A César Rincón le genera un shock la noticia: "Qué palo tan grande. Ufff. Cuánto lo siento. Qué tristeza. Qué nostalgia me da esta vaina. Cuando llegué de niño a España en 1981 fue a la primera persona que tuve contacto del mundo del toro. El que me marcó un camino, mi punto de referencia. Todo era como él decía que era". Y entre sollozos recuerda: "Viajábamos juntos por entonces a Alcurrucén, en aquel año era la única finca que tenían. Delante conducía don Pablo con su señora y detrás viajábamos Luisma, Fernando y yo. Hace poco organicé un tentadero en El Torreón sólo para verle, para que torease Ureña. Me quedó helado".

Otra figura del toreo como Juan Antonio Ruiz "Espartaco" se encoge ante el fallecimiento de su maestro: "Fue todo para mí. No tengo palabras. Soy lo que soy por él. Espartaco no hubiera sido Espartaco. Ni siquiera torero. Ni hubiera ocupado el puesto que ocupe en el toreo. Junto a mi padre fue la clave de mi carrera. Me enseñó a sobreponerme personalmente a las adversidades, a los miedos, a las incertidumbres del toro". Y concluye: "Probablemente más tarde vengan otras palabras más justas y generosas para con quien me dio todo. Hasta hace nada me llamaba todos los días para preguntarme por mi padre, que anda luchando también contra una enfermedad. Fue siempre de una grandeza humana fuera de lo normal".

"Fue torero, ganadero, empresario y apoderado, todo en el más alto nivel. Pero todavía era mejor persona y la persona con más afición a la tauromaquia que he conocido", ha escrito El Juli en Instagram. "Afortunado de conocerlo y poder compartir tantas cosas que siempre me quedarán en el recuerdo. Don Pablo Lozano, un genio que el mundo del toro y yo siempre recordaremos. Descanse en paz".

"Estoy emocionado, roto", dice al enterarse de su fallecimiento Manuel Caballero.

El matador de toros Eugenio de Mora se emociona recordando al que fue "mi padre taurino". Apenas puede hablar por la emoción. "Estoy muy afectado. Hablábamos casi todos los días. Me había contado que estaba un poco resfriado... Los siete u ocho años que fue mi apoderado es lo de menos. Hemos seguido unidos mucho más tiempo. Me trataba como uno más. Nunca perdimos el contacto. Me llamó para ir a su casa a pasar el día con mi hijo, del que se preocupaba mucho. Como ser humano era excepcional y como taurino, en fin, qué voy a decir. Era un maestro. Ahora que la palabra maestro se usa con demasiada frecuencia, don Pablo Lozano englobaba el significado de la palabra maestro escrito con letras de oro".