Cultura

El Museo del Prado más allá de sus salas

El Museo del Prado más allá de sus salas

La pinacoteca más importante de España se expande más allá de sus paredes

Si algo nos enseñó André Malraux con su «museo imaginario» fue que el patrimonio puede concebirse como un proceso dinámico y abierto a diversas formas de expresión. Hoy las grandes instituciones museísticas son conscientes de la necesidad de articular sus estrategias de divulgación más allá de los muros que tradicionalmente los han delimitado. El Prado no ha sido ajeno a este discurso y, en la actualidad, exhibe en su sede en torno a 1.300 pinturas y esculturas, mientras que más de 3.000 se encuentran como depósito temporal en museos de toda España. Esta dispersión de los fondos, que ha permitido sacar a la luz y poner en valor obras que habían permanecido ocultas en los almacenes, ha encontrado un nuevo impulso con motivo del bicentenario de la institución. Uno de los principales proyectos enmarcados en esta conmemoración es De gira por España, que, a lo largo de los últimos meses, ha permitido el préstamo de una pintura de especial relevancia, y por un período de un mes, a distintos museos nacionales, uno por cada comunidad y ciudad autónoma. También el formato expositivo ha contado con importantes propuestas a lo largo de este año, tales como Velázquez y el Siglo de Oro o Arte y mito. Los dioses del Prado, que han recorrido varias ciudades de nuestra geografía.

El Museo del Prado también ha buscado estrategias de proximidad para aquellos públicos con discapacidades que limitan su conocimiento y disfrute de los recursos patrimoniales. A ello responde la muestra itinerante Hoy toca el Prado, cuyo objetivo es hacer accesible a personas con discapacidad visual una selección de obras representativas de la colección, reproducidas a través de técnicas de relieve que permiten generar diferentes texturas y volúmenes. El esfuerzo inclusivo y el deseo de alcanzar al mayor número posible de sectores sociales son las cuestiones que sustentan El Prado en las calles, proyecto que lleva reproducciones fotográficas a tamaño natural de pinturas de la colección a espacios públicos de todo el mundo. Este año, y dentro de los actos de celebración del bicentenario, la exposición ha recalado en las calles de Mérida, Jerez de la Frontera, Cartagena, Elche, Albacete, Zamora, Palencia y Éibar.

El actual contexto digital también ha impulsado a los museos a prestar especial atención al visitante virtual y a interpretar su contenido desde el simbolismo digital. El Museo del Prado, que en 2015 presentó su nueva web, ha elaborado recientemente una plataforma pionera basada en la inteligencia artificial que permite relacionar las obras de su colección con los grandes acontecimientos históricos, científicos y culturales acontecidos en su época. Pero el Museo genera más contenido al exterior que el planificado desde sus oficinas. Especialmente visible para la ciudadanía, pero irrelevante en su dimensión cultural, es Meninas Madrid Gallery, donde artistas plásticos, chefs, deportistas o actores decoran esculturas de «meninas» que son distribuidas por las calles de la capital. En un extremo opuesto, tanto por su pertinencia como por su calidad, se ubica el reciente estreno del documental El cuadro; su director, Andrés Sanz, se aproxima desde diversos ángulos a Las Meninas de Velázquez: la habitación en la que tuvo lugar la representación que plasma la pintura, la trama interna del propio cuadro, las reflexiones que ha generado en varias generaciones de artistas e intelectuales, así como su alcance dentro de la Historia cultural de nuestro país.