Cultura

«El ataque a los titanes», un «anime» estremecedor

«El ataque a los titanes», un «anime» estremecedor

En esta serie de animación japonesa se habla de una humanidad amenazada por seres sin alma, sin cerebro, sin propósito»

Creo que El ataque a los titanes es una poderosa y estremecedora narración de nuestro tiempo. No es un libro, desde luego, ni una película, sino un anime, es decir, una serie de animación japonesa. Describe un mundo en el que la humanidad entera vive refugiada en un territorio rodeado por inmensas murallas concéntricas. En el centro está la capital, y en el centro de la capital el palacio real, donde viven unos gobernantes ajenos a los problemas. El propósito de las murallas es proteger a la humanidad, o lo que queda de ella, de los titanes, unos seres gigantescos de apariencia humana que caminan desnudos, carecen de inteligencia y se mueven solamente por el hambre. Cuando los titanes logran entrar en una zona humana, lo único que hacen es destruir y devorar. El primer capítulo termina cuando el joven protagonista contempla cómo uno de estos seres, desnudo y de apariencia imbécil, hurga entre las ruinas de la casa, descubre a su madre, que ha quedado atrapada, y la devora de dos bocados con gesto de gula.

La sensación de terror y de indefensión que sienten los habitantes e incluso los curtidos guerreros de la ciudad, cuyas pobres armas nada pueden contra los monstruosos atacantes, se comunica de una forma tan vívida que uno sigue la serie con el corazón encogido y con una sensación creciente de desvalimiento. Al no ser una serie europea, creo que cualquier identificación de los titanes con el «otro» que nos da miedo, están fuera de lugar. No, creo que aquí se habla de otra cosa: de la sensación de que nuestra humanidad está amenazada, en este caso por seres sin alma, sin cerebro, sin propósito, que lo único que desean es alimentarse, y alimentarse de nosotros. Pero ¿qué son los titanes? ¿De dónde han surgido? Ni siquiera tienen órganos sexuales, no son verdaderos seres vivos ni pertenecen a la naturaleza.

En un momento clave, al contemplar una escena de caza, Eren, el joven protagonista, siente que la crueldad está a ambos lados de la muralla. Quién sabe, a lo mejor los titanes somos nosotros.