Cultura

Caricaturas y políticos en la ficción televisiva

Caricaturas y políticos en la ficción televisiva

«Hunters» es una fantasía tarantiniana que puede entusiasmar o parecer una mamarrachada. Si el espectador busca rigor, hay series mucho mejores

No consta que en el Museo de Auschwitz haya dolido la escena en la que Larry David logra apaciguar a un pastor alemán haciendo el saludo nazi, «Heil Hitler!» incluido. El cómico es capaz de reírse del Holocausto y chapotea en la incorrección siempre que puede, pero no lo disfraza con ínfulas intelectuales. Desde la institución estatal polaca sí han denunciado con amargura los inventos históricos de Hunters, plato estrella del menú de Amazon Prime Video y una serie ambiciosa, con Al Pacino al frente del reparto. El debate está sobre el tablero, ya que el ajedrez también se utiliza como metáfora (bastante mal, por cierto).

«Hunters»

Incluso a Roberto Benigni lo crucificaron sus detractores por La vida es bella. El debutante David Weil rinde homenaje a su abuela, superviviente de dos campos de concentración. No se ponen en duda sus intenciones, pero como guionista idea un ajedrez macabro en el que los nazis utilizan a sus prisioneros como piezas de quita y pon. «Inventar un juego falso no solo es una tontería peligrosa y una caricatura, sino que da la bienvenida a futuros negacionistas», alegan desde el museo. Sin entrar en disquisiciones morales ni en errores históricos, voluntarios o no, Hunters es una mezcla de hallazgos estilísticos y fallos garrafales. Que resulta entretenida es evidente y que den ganas de discutir sobre ella ya es estimulante.

El tono, cercano al cómic o al cine de superhéroes, con Tarantino en el retrovisor, podría ser pasado por alto o incluso aplaudido con algo de esfuerzo. Gente por lo general con criterio se ha declarado enganchada a la historia, que sin embargo es un desastre en sus escenas de acción, inverosímil en sus tramas políticas y disparatada en la selección de personajes. Como siempre, lo mejor es que el espectador la vea y juzque por sí mismo.

Robert Carlyle es el primer ministro en «Cobra»

«Cobra»

Algo más realista es esta serie de la plataforma Sky, ya renovada para una segunda temporada, que en lugar de mirar al pasado con creatividad imagina un presente no del todo inverosímil. Con el Brexit de telón de fondo, el Reino Unido vive una crisis sin precedentes, amenazado por fenómenos naturales y por un enemigo menos visible. Robert Carlyle da vida al dialogante presidente, dentro de una producción sensata pero algo burda, en la que los personajes no escapan siempre a la caricatura.

«Los salvajes» (izquierda) narra el ascenso de un político magrebí

«Los salvajes»

Esta miniserie francesa va aún más lejos en su propuesta, aunque le sobra alguna similitud con otra producción gala reciente, la notable En la sombra, vista en Sundance TV y ahora en Filmin. Escrita y dirigida por la francesa Rebecca Zlotowski a partir de la primera novela de la trilogía de Sabri Louatah, Los salvajes narra el accidentado acceso al poder de un político de origen magrebí.

La serie, que empieza mejor de lo que acaba, ofrece un crisol de personajes que, estos sí, rezuman autenticidad. Su disección de la sociedad francesa y de los problemas raciales latentes es otro acierto, con su punto de emoción en la escena del estadio de fútbol, con la actuación estelar de Roschdy Zem y la Marsellesa, recuerden Casablanca, al rescate del héroe.