Cultura

Cambio de guardia en Cultura con ecos de Oscar

Cambio de guardia en Cultura con ecos de Oscar

El nuevo ministro Rodríguez Uribes afirma que «impulsará valores y ética pública»

No hay muchos ministros de Cultura que hayan visto tres nominaciones al Oscar para el cine españolen el día de su toma de posesión. Parece un buen augurio. Simultáneamente al acto en el que José Guirao cedía su cartera de titular del Ministerio de Cultura y Deporte al recién nombrado José Manuel Rodríguez Uribes, en Los Ángeles sonaban Antonio Banderas, Pedro Almodóvar y Sergio Pablos para la codiciada estatuilla en tres categorías.

«La cultura no la hace el ministro -remachaba Guirao en su despedida-, la hacen los creadores y los ciudadanos, nosotros sólo estamos para ayudarles y acompañarles». Además de recomendar buen oído a su sucesor para atender a todo el mundo, lamentaba haber estado la mitad del tiempo en funciones y afirmó que deja mucha obra en marcha.

Arropado

«Ya llevo ocho ministros», decía a pocos metros un importante gestor cultural en el Salón Goya del Ministerio de Cultura, donde se desarrollaba el acto. «Salen a dos años de mandato cada uno, aunque Máximo Huerta, que estuvo sólo seis días, destrozó la media...». Esas palabras expertas hablan de la continuidad que precisa la gestión cultural, más allá de los vaivenes de la política, como son los cambios de ministro al que asistían ayer, hacinadas, unas 300 personas. «¡Qué calor!», se abanicaba la cultura en poco más de 100 metros cuadrados y un pasillo del Ministerio.

Arropado por la vicepresidenta Teresa Ribera y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero -y por los exministros de Cultura Íñigo Méndez de Vigo y Javier Solana-, en torno a Rodríguez Uribes se arremolinaban los directores del Prado, el Reina Sofía y el Thyssen, la directora de la Biblioteca Nacional, el presidente del Teatro Real, el del Comité Olímpico Español y la consejera de Cultura de la Comunidad de Madrid, además de otros cargos del sector, como los directores de las unidades del INAEM, desde el Teatro de la Zarzuela al Ballet Nacional, y miembros eminentes del sector, de las entidades de gestión de derechos de autor, así como algunos creadores, como Achero Mañas, Nacho Vigalondo, Borja Cobeaga, Magüi Mira, Emilio Gutiérrez Caba... y algunos más perdidos entre el gentío.

Valores cívicos

El nuevo ministro es neófito en el sector y le llevará tiempo aterrizar y conocer a todo el mundo. Entreveró en su alocución citas con las que quiso marcar cierta familiaridad cultural con las bromas bienintencionadas como la de Ángel Gabilondo, que le había dicho: «Tenías que pagar por estar aquí». Responsable de laicidad en la Ejecutiva del PSOE, de su discurso cabe destacar que entiende la cultura como el vehículo «de los valores que nos sirven para convivir en libertad y en paz» y que recordó a algunos de sus maestros, Peces Barba, Pérez Rubalcaba, Lledó y Machado para hablar de «impulso de la ética pública» y de la importancia de «escuchar para tener en cuenta la mirada del otro» (lo del oído que recomendaba Guirao más los ojos...)

«Es la toma de posesión más multitudinaria», animaban algunos. Había multitud de compañeros suyos en Interior, Delegación del Gobierno, Comunidad de Madrid y el partido. En el partido, Rodríguez Uribes aparece como un hombre de peso, bien conectado con el presidente Sánchez, algo siempre bueno para que la Cultura deje de parecer ese «ministerio menor de edad», como decía un exministro.