Cultura

Bon Jovi: cuando la tecnología es lo de menos

Bon Jovi: cuando la tecnología es lo de menos

El cantante de Nueva Jersey ofrece un espectáculo arrollador ante el delirio de 52.000 aficionados

El regreso de Bon Jovi a Madrid despues de seis años de ausencia tenía todos los ingredientes para ser considerado uno de los conciertos de la temporada. Liderada por su vocalista Jon Bon Jovi (John Francis Bongiovi Jr. Nueva Jersey, 1962), esta banda de rock norteamericana fundada en 1983 comparecía otra vez con la nueva formación después de la marcha del icónico guitarrista Richie Sambora. De los miembros originales del grupo ya sólo quedan el teclista David Bryan y el batería Tico Torres, aparte de Jovi, a los que se han sumado los guitarristas Phil X y John Shanks, el bajista Hugh McDonald y el percusionista Everett Bradley.

Presentaron su último disco, «This house is not for sale» (2016), y repasaron su grandes éxitos, esos que les han llevado a vender más de 130 millones de discos en todo el mundo en sus 36 años de carrera. La noche para los más musiqueros tenía una gran incógnita a despejar: saber si Bon Jovi recibía ayudas externas en forma de pregrabados y «playbacks» a la hora de cantar, como ya sucediera en los conciertos de Moscú y Estocolmo de esta misma gira. Pero antes de conocer cómo quedó la cosa salió Marea a amenizar la espera. «Pues resulta que nos ha llamado el Bon Jovi, sí, el rubiales de Nueva Jersey, para ver si nos apetece tocarnos unas canciones antes de su actuación en el Wanda», afirmaba días antes su líder, Kutxi Romero. Y allí que estuvieron los de Berriozar, mostrando la misma pasión que en la Caja Mágica semanas atrás. Pero volvamos a la incógnita de la noche. Sabemos que en mayor o menor medida casi todos los grupos de rock se aprovechan hoy en día de las posibilidades que brinda la tecnología para ofrecer un espectáculo más redondo. Y aunque desde la tribuna de prensa no pudimos distinguir realidad de ficción, en plena época de redes sociales cualquier truco queda en evidencia. Consulten mejor internet y hallarán la solución. Mientras, un comienzo arrollador (This house is not for sale, «Raise Your Hands) con un público enfervorecido y una banda en estado de gracia, en el que sobresalió un brillante Phil X, dio paso a composiciones del último disco junto a las grandes joyas del grupo norteamericano.

Llegados a este punto ya lo de la tecnología era lo de menos. Así, fueron sucediéndose éxitos como «Bed of Roses» o «Keep the Faith», dejando para el final emblemas como «Bad Medicine» o «Living on a Prayer» en un Wanda al borde del delirio. Y con un Bon Jovi como genuino animal escénico. Y es que aunque peine canas el rubiales de Nueva Jersey -y use de vez en cuando la tecnología-, siempre seguirá siendo una auténtica rock star.