Cultura

«Bendita María, que vivió una vida inmaculada»: Hallan la lápida de una mujer israelí de hace 1.400 años

«Bendita María, que vivió una vida inmaculada»: Hallan la lápida de una mujer israelí de hace 1.400 años

Pertenece a un sepulcro de los cementerios que conmemoran a los cristianos enterrados alrededor del antiguo asentamiento nabateo de Nitzana

El desierto del Negev, al sur de Israel, aloja varios asentamientos nabateos. A unos 4 Km. al este de la frontera con Egipto, se encuentra Nitzana, que conserva varias iglesias y estructuras del periodo bizantino. Durante los trabajos de limpieza de los senderos que recorren el Parque Nacional, un operario encontró una piedra con una inscripción en griego.

La pieza funeraria, plana, redonda y de 25 cm. de diámetro, fue usada como lápida para sellar uno de los sepulcros en un cementerio del antiguo asentamiento. El arqueólogo Leah Di Segni, de la Universidad Hebrea, ha estudiado la pieza y ha afirmado que la inscripción data del siglo VI o VII d.C. También ha descifrado el texto, que se refiere a la «Beata María, que vivió una vida inmaculada» e incluso apunta la fecha en la que falleció la mujer hace 1.400 años: el 9 de febrero.

Este descubrimiento se une a otras piedras recuperadas que conmemoran a los cristianos enterrados en las iglesias y cementerios alrededor del antiguo asentamiento nabateo. «A diferencia de otras ciudades antiguas del Negev, se sabe muy poco sobre los cementerios alrededor de Nitzana. El hallazgo de una inscripción como esta puede mejorar nuestra definición de los límites de los cementerios, ayudando así a reconstruir los del asentamiento en sí, que aún no se han determinado», ha afirmado Pablo Betzer, arqueólogo de la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI).

De acuerdo con los especialistas, Nitzana es un sitio clave en la investigación de la transición entre los períodos bizantino y islámico temprano. Se fundó en el siglo III a. C. como una parada en una importante ruta comercial. Durante los siglos V y VI d.C., se convirtió en el centro de los pueblos y asentamientos de los alrededores. «Tenía una fortaleza militar así como iglesias, un monasterio y una estación de carretera que servía a los peregrinos cristianos que viajaban al monasterio de Santa Catalina (Egipto), que los creyentes consideraban el sitio del Monte Sinaí», según Erickson-Gini, también de la AAI.

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